El Concello pedirá a Vivenda que duplique las actuaciones de rehabilitación en el centro

FERROL

En los últimos años, las autorizaciones de la Xunta han bajado de 60 anuales hasta las 20 de la última fase

16 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las patas en las que se asienta el proceso de rehabilitación de la ciudad, los propietarios y las administraciones, no terminan de asentarse para ligar oferta y demanda. El resultado es que hoy decenas de solicitudes para contar con ayudas públicas para la recuperación de viviendas se amontonan en las oficinas de Urbanismo. Solo para los barrios de A Magdalena y Ferrol Vello, la Oficina de Rehabilitación cuenta con 1.571 solicitudes cursadas de forma oficial; a las que hay que sumar otras 62 para A Graña, barrio que también cuenta con una área de rehabilitación integral (ARI). En total, más de 1.600.

Sin embargo, esa demanda no se ajusta a la oferta que se da desde las administraciones. El número de autorizaciones con fondos públicos aprobados por la Consellería de Vivenda en la última fase -la sexta, del 2007, que hoy precisamente irán a comisión de Urbanismo- apenas llegan a una veintena de intervenciones. Es una cifra «claramente insuficiente», a juicio del gobierno local, que quiere negociar con la Xunta un incremento en el número de asignaciones anuales de manera que se estabilicen entre las 50 y las 60; es decir, el doble que en la actualidad. Es una cifra que ya se logró en los años 2002 y 2004. Pero desde ese último ejercicio el ritmo de concesiones ha ido decreciendo, aunque no la demanda ciudadana.

Según los propios técnicos de la Oficina Municipal de Rehabilitación, se puede afrontar ese volumen de trabajo porque, además del rodaje que ya se ha ido cogiendo, «en la ciudad hay cada vez un mayor número de estudios de arquitectura que se dedican a la rehabilitación».

¿Cincuenta años?

De mantenerse el actual ritmo de 20 ó 30 intervenciones cada año, el casco histórico de A Magdalena, junto a Ferrol Vello, tardaría en torno a cincuenta años en dar respuesta a todas esas peticiones cursadas ante el Ayuntamiento, esas más de 1.500. El plan especial de A Magdalena, por ejemplo, señala como un escenario deseable que ese proceso de rehabilitación se acerque a los 12 años. Para poder cumplir ese programa, el ritmo debería llegar al centenar de intervenciones anuales. «Yo creo que Ferrol merece un reconocimiento especial por el casco histórico que tiene, entendiendo como tal A Magdalena y Ferrol Vello, y necesita un mayor número de intervenciones que incluso podría llegar a las 70 u 80 cada año», apostillaba el edil de Urbanismo, Ángel Mato. «Hoy tenemos tantas obras como Allariz, que es un municipio más pequeño, de manera que es claramente insuficiente», agregaba el edil.

El ritmo de rehabilitaciones subvencionadas en A Graña (35), conforme al número de peticiones (esas 62) es aceptable. Pero el principal problema es A Magdalena, centro monumental y comercial de la ciudad, de gran tamaño, comparado con otras zonas históricas gallegas. Entiende el gobierno municipal que el objetivo de incrementar ese ritmo de rehabilitación propiciaría, a la vez que un acelerón en el ritmo de obras, un efecto de contagio para otros propietarios que se decidieran a dar el paso, sin pedir ayudas públicas.

«Ese efecto se empieza a notar en el caso de Ferrol Vello», abundaba el concelleiro socialista. En el caso de A Magdalena la urgencia apremia porque hay constancia de al menos 72 edificios con una situación, el 7% del parque inmobiliario del barrio. Con todo, según el informe preliminar del plan especial de protección y reforma interior (el Pepri) del centro, más de la mitad de los edificios catalogados precisan intervención. Pero no en todos los casos se puede esperar a que lleguen fondos públicos.