El campeonato valdoviñés sólo se quedó corto en olas y mantuvo su gran ambiente.
11 sep 2007 . Actualizado a las 14:46 h.El domingo día 9, la competición del Pantín Classic decía «hasta el año que viene» rodeado de espectadores. Entre aficionados y curiosos, unas 5.000 personas, según la organización, se dieron cita este fin de semana para presenciar las fases finales de la prueba.
Pese a que la factoría de olas -como ya denominan al arenal valdoviñés- no bombeó todo lo que debería, tanto organizadores como surfistas y público se mostraron satisfechos, pues pudieron terminar la prueba, aunque tuvieron que desplazarse al área de competición de Marnela. Allí sí pudieron continuar con la prueba y proclamar a los vencedores. El alemán Marlon Lipke en el caso del WQS masculino y la jovencísima (16 años) francesa Pauline Ado en la categoría femenina.
Sin embargo, nadie reparó en el incidente de las olas, pues Pantín es mucho más. El vasco Eneko Acero, tercer clasificado del WQS masculino, afirmó que es un lugar en el que «siempre me encuentro muy a gusto» y, lo definía como un campeonato «con mucho carisma, buen ambiente y un entorno inmejorable» y no se equivoca, pues todo aquel que no conocía el lugar salía gratamente sorprendido.
Alrededor de 200 participantes compitieron en alguna de las categorías: WQS masculino, WQS femenino y la prueba no oficial (en la que había muchos gallegos). Esto hizo que los más entendidos pudieran disfrutar de un gran espectáculo en el que grandes surfistas internacionales demostraban su habilidad para hacer las piruetas más radicales en un mar que no acompañaba y, los más jóvenes aprendieran nuevas técnicas de la mano de sus ídolos. «Es una gran experiencia en la que aprendes mucho viendo a los mejores en competición», decía Erika Franco, una ferrolana de 13 años que, en su segundo año de campeonato, llegó a cuartos de final. Se mostraba sorprendida por «el gran nivel de las chicas» y, afirmó: «Acudiré siempre que pueda a la prueba de Pantín».
Porque no todo es surf...
Esta fue la vigésima edición del Pantín Classic, algo que no pasó desapercibido para la organización, pues ante un mérito como este, había que hacer algo grande y vaya si lo hicieron. Subieron las categorías en una estrella -tres para la femenina y cuatro para la masculina-, lo que les dio luz verde para aumentar los días de campeonato y poder así aumentar el programa lúdico. Jesús Busto, presidente del Océano Surf Club, comentaba orgulloso por lo bien que había salido todo: «Buena parte de las actividades las celebramos por el veinte aniversario».
Numerosos de actos deportivos, lúdicos y musicales se dieron cita desde el martes hasta el domingo para animar la competición, pues, no todo va a ser surf. Por un lado, Los Fabulosos Cubatas The Fockink Brothers compartieron escenario con el grupo de surf instrumental The Kanaloas en la noche del sábado y, tanto unos como otros cosecharon gran cantidad de aplausos ante un público muy participativo. Y por otro, las exhibiciones de Snowboard y Bike Trial fueron otro de los alicientes del arenal, dejando boquiabiertos a los espectadores, con saltos y maniobras imposibles.
Pero fue el domingo, en la ceremonia de entrega de premios, cuando Nova Galega de Danza mostró su buen hacer con la música de raíz y la mezcla de baile tradicional y contemporáneo. Además Jaime Díaz, uno de los bailarines, es de Valdoviño, por lo que muchos paisanos fueron a verlos y no sólo eso, sino que, como dato curioso, en la primera edición del Pantín, Jaime, recibió el primer premio en la categoría júnior. Pedro Lamas, músico y compositor de Nova Galega de Danza, definió la actuación como: «Breve pero intensa». Según él: «A xente non esperaba algo deste tipo nunha praia, foi sorprendente».
En definitiva, el público disfrutó del variado cartel que la organización del Pantín ofertó.
Repercusión mediática
Fueron muchos los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales que se desplazaron hasta Pantín para informar a todos los recovecos del mundo sobre lo que allí acontecía. Emisoras de radio, canales de televisión, periódicos y revistas especializadas se hicieron eco del campeonato. Tanto es así que en el arenal había gran cantidad de intrépidos reporteros, cámaras y fotógrafos para no perder detalle.
Internet también fue clave durante el desarrollo de la prueba WQS, pues la web del Pantín Classic recibió multitud de visitas desde 74 países diferentes. En fin, la vigésima edición del campeonato finalizó con éxito. Ahora queda, como dice Busto: «Seguir trabajando para mantenernos y, si se puede, crecer». La organización recibió infinidad de felicitaciones.