Quintana ofrece el apoyo del BNG a ZP a cambio de beneficios para los gallegos
ELECCIONES GENERALES 2008
El 9 de marzo del 2008 podría acabar señalado como una fecha histórica dentro del brumario nacionalista. El mensaje que el BNG ha repetido hasta la saciedad a lo largo de los últimos quince días tomó cuerpo ayer pasadas las once de la noche, cuando se conocieron los resultados electorales: el BNG puede ser decisivo en Madrid con sus dos diputados. Un Anxo Quintana exultante compareció con el 94% del escrutinio para anunciar que ofrecerá su apoyo a Rodríguez Zapatero para que el PSOE disponga «dunha maioría parlamentaria estable». A cambio, reclamará «beneficios para todos os galegos».
La posibilidad de que ZP llame a la puerta del Bloque para gobernar con estabilidad a lo largo de los próximos cuatro años es una alternativa probable a la vista del complejo escenario político que tienen ante sí los socialistas. Y es que el PSOE no va a tener fácil pactar con CiU (oposición en Cataluña), PNV (que ha dibujado una hoja de ruta con el referendo difícil de encajar en la política del Estado) o Coalición Canaria (que gobierna en las islas con el PP), por lo que el BNG, junto a IU y Esquerra, se perfilan como apoyos más o menos naturales para ZP.
El portavoz nacional del BNG se mostró satisfecho por unos resultados que mejoran los de las generales de hace cuatro años tanto en números absolutos como relativos. Con el 98% escrutado, el Bloque acumulaba más de 206.000 votos, el 0,83% del total del Estado, tres décimas más que hace cuatro años.
Las cifras están lejos del techo alcanzado en las generales del 2000 -306.000 sufragios y tres diputados-, pero contienen una carga estratégica mucho mayor. Francisco Jorquera, por A Coruña, y Olaia Fernández Dávila, por Pontevedra (este escaño no peligrará, según el Bloque, tras el recuento del voto emigrante), serán los dos diputados nacionalistas que se encargarán de «desenvolver o noso programa ao longo da lexislatura. Temos catro anos para facelo e ímonos enfrentar a isto con tranquilidade e ilusión», argumentó Quintana, quien advirtió además de que su partido acumula ahora «máis experiencia» para protagonizar un papel que tradicionalmente ha correspondido al nacionalismo vasco y catalán.
Victoria «pírrica»
El portavoz nacional del BNG insistió en que los resultados conseguidos por su formación tienen un valor extra en la medida en que surgen en un contexto de elevada polarización de la campaña entre PSOE y PP. «Con todo o esforzo que fixeron -en alusión a los dos partidos mayoritarios- e a campaña que tivemos que sofrer, incluso con tintes antidemocráticos, e a victoria foi pírrica, case igual á de hai catro anos». En este sentido, destacó que estas elecciones revelan una vez más que el nacionalismo en Galicia es una opción política consolidada. Las cifras le dan la razón. Desde los comicios de 1996, el BNG ha obtenido una masa crítica que supera los 200.000 sufragios.
Respecto al apoyo al nuevo gobierno que surja el 1 de abril, Quintana admitió que ahora esperará la llamada de ZP. «El é quen ten que tomar a iniciativa porque é o que necesita apoio. Teño que dicir que Zapatero contará con toda a disposición do BNG si se conta con Galicia».
El líder de los nacionalistas gallegos agradeció a lo largo de su intervención en el cuartel general del partido en Santiago el apoyo de sus compañeros y de los miles de gallegos que votaron al BNG. «Non era unha decisión doada. O doado houbera sido optar polos dous partidos maioritarios. Iso demostra que Galiza quere unha forza propia do país en Madrid».