Troitiño elude el cerco de más de 200 policías en España y Francia

Melchor saiz-Pardo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Un error en la euroorden judicial obstaculizó la búsqueda del etarra

21 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Antonio Troitiño se ha esfumado a pesar del cerco policial en Francia y en España. Anoche, el terrorista seguía libre y oficialmente en paradero desconocido, a pesar de que a última hora del martes la sección tercera de la Audiencia Nacional ordenó su búsqueda y captura tras revocar su excarcelación, luego de cambiar apresuradamente su propio criterio sobre el descuento de la prisión preventiva.

De nada sirvió el vasto dispositivo policial a ambos lados de la frontera para capturar al ex miembro del comando Madrid, condenado a 2.746 años de prisión por 22 asesinatos y que el pasado día 13 volvió a la calle tras haber cumplido 24 años de cárcel, seis menos del máximo legal permitido. Durante toda la jornada, cerca de 200 funcionarios de los dos países, siguiendo las informaciones de los agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), centraron su búsqueda en la localidad de Hendaya, donde reside una de sus hijas y donde se creía que el terrorista podía haberse refugiado en el despacho de un abogado. El operativo en territorio galo también se extendió, sin resultado, a viviendas de familiares de Troitiño en otros puntos del País Vasco francés.

Las fuerzas de seguridad españolas, que la noche del martes intentaron su captura en su domicilio de San Sebastián, también le buscaron, sin éxito, en domicilios de allegados en diversos puntos de Guipúzcoa y en la localidad vizcaína de Amorebieta. Pero ni rastro. No obstante, mandos de la lucha antiterrorista están convencidos de que el etarra se encontraría en suelo francés a la espera de poder viajar a un tercer país.

Error judicial

El operativo en Francia, en cualquier caso, se vio obstaculizado durante buena parte del día a cuenta de los errores en la orden de búsqueda y captura (primero nacional y luego internacional) dictada por los mismos jueces que le dejaron en libertad. En un principio, la Justicia francesa mostró reparos a cumplir la orden europea de detención de la Audiencia Nacional, ya que esta, inexplicablemente y como es preceptivo, no especificaba todas las causas por las que fue condenado Troitiño.

Alfredo Pérez Rubalcaba reconoció que la euroorden tenía un «defecto», aunque explicó que el problema se subsanó y que ese error no afectó a la búsqueda y detención del terrorista. Eso sí, aclaró que antes de que la Audiencia Nacional ordenara la captura su departamento no podía haber sometido a ningún tipo de control sobre el ex recluso. «Antonio Troitiño fue liberado porque un tribunal dictó un auto según el cual había cumplido su condena; a partir de ahí es un hombre libre, un ciudadano que tiene todos los derechos intactos, nos guste más o menos», con una libertad de movimientos que «no puede ser vigilada ni controlada».