Critica que se exijan condiciones que no están previstas en la legislación
17 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«En democracia no se puede estar jugando todo el día a poner una condición cada vez que nos conviene; la ley es la ley para lo bueno y para lo malo». El lendakari Patxi López no pudo ser más contundente. Con estas palabras, el presidente del Gobierno vasco mostró ayer su profundo desacuerdo con la nueva doctrina acuñada por José Luis Rodríguez Zapatero en el caso de Sortu: eso de que solo podrá ser legal si ETA desaparece.
No es la primera vez que López dice algo parecido. La diferencia es que esta vez lo dijo en Madrid, durante el coloquio posterior a la conferencia que impartió en el Foro ABC. Y, además, defendió su derecho a discrepar de la opinión mayoritaria en su partido y a rebatir a aquellos que «a veces dictan lecciones a 500 o mil kilómetros de distancia» sobre cómo se debe actuar en el País Vasco. «No lo vamos a consentir», dijo.
«La ley de partidos dice muy claramente cuáles son las condiciones por las que un partido es ilegal: no puede haber formaciones tapadera de una banda terrorista que le sirvan para buscar apoyo social, financiación, etcétera; pero a la vez dice cuáles son las condiciones para ser legal y entre las condiciones no está que ETA desaparezca», dijo.
El lendakari admitió que el mundo de la izquierda radical ha defraudado en muchas ocasiones las ilusiones de los ciudadanos vascos y que por tanto hay que actuar con cautela para evitar una nueva frustración, pero también defendió que se debe buscar un equilibrio entre la prudencia y la «íntima esperanza» de que esta vez todo saldrá bien para no obstaculizar la llegada de la «paz definitiva».
«Si la izquierda aberzale de verdad ha hecho una reflexión por la que quiere integrarse en democracia y dice que su objetivo es que ETA desaparezca y su voluntad es hacer política rechazando la violencia, ¿no era lo que les habíamos pedido siempre?», reprochó.
Frenó ahí para afirmar que ahora deben ser los tribunales los que determinen hasta qué punto es demostrable con hechos el rechazo de Sortu a la violencia como modo de alcanzar objetivos políticos. Su intervención pone de manifiesto la distinta lectura que hacen los socialistas vascos y el PSOE de lo que ocurre en el País Vasco.