El PP pide a Moratinos que convoque al embajador venezolano y ERC exige un cambio en las relaciones entre ambos países si Caracas no da explicaciones convincentes.
02 mar 2010 . Actualizado a las 20:45 h.Los partidos políticos con representación en el Congreso han reaccionado de forma similar hoy, a la noticia de las posibles relaciones entre el Gobierno de Venezuela y la banda terrorista ETA, revelada por una resolución judicial de la Audiencia Nacional.
El PP quiere que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, convoque a su despacho al embajador de Venezuela en España para que pueda dar «explicaciones cumplidas» sobre la supuesta vinculación de este país con la banda terrorista. Así se han expresado tanto la portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, como la secretaria general de este partido, María Dolores de Cospedal, quien -en declaraciones a Punto Radio- ha dicho que si se confirma que el contacto, España debería «plantearse seriamente romper relaciones» con este país. Además de instar a Moratinos a convocar al embajador, la portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado que solicitará la comparecencia «urgente» del ministro en en la Cámara Baja para que pueda informar de las medidas que va a adoptar el Gobierno ante los hechos denunciados por el juez Eloy Velasco, según ella «avalados por resolución judicial».
El portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, también ha abogado esta mañana por modificar las relaciones que España mantiene con el Gobierno de Hugo Chávez si este país no da una explicación que sea «convincente» sobre la supuesta relación. «El Gobierno de Venezuela debe dar una explicación convincente y en caso contrario España debe entrar en una fase de las relaciones con ese Estado distintas», ha apuntado Ridao.
Por su parte, el portavoz del grupo socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, ha afirmado hoy que «sería muy grave e intolerable» que entre el Gobierno de Venezuela y ETA «hubiera cualquier instancia de colaboración», y por ello, ha confiado en que desde Caracas se den explicaciones «suficientes y consistentes». Alonso ha añadido que confía en que la versión de Caracas «sea suficiente y convincente», así como «consistente». Porque, tal y como ha remarcado, resultaría «muy grave e intolerable» que se demostrara «cualquier instancia de colaboración» o «cobertura» de un Gobierno a «una organización que ha amargado» la convivencia en España durante los últimos 30 años.