El PSOE se reunirá con los grupos para negociar sus reformas, y el PP exige una completa rectificación
ESPAÑA
Ni Zapatero ni Rajoy están dispuestos a sellar un pacto de Estado. El presidente del Gobierno dijo el miércoles en el Congreso que «la situación no está peor que hace seis meses», lo que indica que, como ya dijo hace apenas un mes y medio, no ve necesario reeditar un acuerdo de salvación nacional como fueron los Pactos de la Moncloa de 1977. Por su parte, Rajoy dejó claro el mismo día que veía «muy difícil» llegar a acuerdos con un «Gobierno desnortado que no va a ninguna parte».
Aunque el pacto de Estado no entra en la agenda ni de socialistas ni de populares, ambos tratan de responsabilizar a la otra parte de que no sea factible. El propio Rajoy señaló que Zapatero no quería pactar la política económica con él por «razones ideológicas» Ayer hizo lo propio José Antonio Alonso, que hizo responsable al líder del PP.
Pero ante los crecientes llamamientos para que los dos grandes partidos afronten unidos la situación, el PSOE decidió mover ficha. El portavoz socialista se mostró favorable a un «acuerdo de Estado en materia económica para luchar contra la crisis» y anunció que iniciará próximamente una ronda de contactos con todos los grupos parlamentarios del Congreso para explorar las posibilidades de llevarlo a la práctica. Sobre la propuesta concreta de Josep Antoni Duran i Lleida, le pidió que concrete en qué consistiría el pacto de Estado, para ver «qué recorrido tiene».
Apoyos parlamentarios
En todo caso, Alonso señaló que ve «muy difícil» pactar con el PP, ya que Rajoy «no parece muy dispuesto», y recordó que este partido siempre ha dicho «no» cuando el Gobierno le ha pedido su colaboración para que arrime el hombro. Además, pidió a los populares que pidan «perdón a todo el mundo» por el «mensaje catastrofista» que lanzó sobre la economía española y por haber hablado incluso de «emergencia nacional».
En realidad, más que un pacto de Estado, como demanda Duran, Alonso pretende recabar apoyos para las propuestas económicas específicas del Ejecutivo, como la reducción del gasto en 50.000 millones de euros, que consideró innegociable, la ley de economía sostenible, la reforma laboral o los cambios en el sistema de pensiones. Por su parte, Soraya Sáenz de Santamaría, exigió a Zapatero que lleve a cabo una «completa» rectificación de su política económica «con rigor y con firmeza». La portavoz popular no quiso definirse sobre el pacto con el PSOE y aseguró que «lo más urgente» es que el presidente del Gobierno presente un calendario de reformas que devuelvan la confianza a la economía.
Sáenz de Santamaría dijo que Zapatero no debe minimizar la situación y «vender a los españoles una realidad económica y social distinta» a la real porque «del diagnostico dependen los remedios».
El pacto de salvación nacional está totalmente descartado, aunque ambos partidos se ven en la necesidad de escenificar ante la opinión pública que están abiertos al acuerdo.