Los socialistas mantienen el pacto de gobierno balear pese a la corrupción

ESPAÑA

Renuncia a exigir el cese de otro consejero para evitar una crisis que podría acabar en elecciones anticipadas

04 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El enésimo caso de corrupción en Baleares provocó ayer la dimisión del consejero de Turismo de la comunidad, Miquel Nadal, imputado en dos sumarios distintos por supuestas irregularidades urbanísticas, y ha puesto contra las cuerdas al Gobierno balear, cuyo presidente, el socialista Francesc Antich, se reunirá hoy con sus socios de Unió Mallorquina (UM) y el Bloc para intentar reconducir un pacto que ayer estuvo a punto de naufragar.

Miquel Nadal, ex presidente de UM y consejero de Turismo, anunció ayer su dimisión después de haber sido imputado en una pieza separada del caso Son Oms, un pelotazo urbanístico en los años noventa en un polígono palmesano del mismo nombre. En la misma causa están imputados también la presidenta del Parlamento balear, María Antonia Munar, el consejero de Medio Ambiente, Miquel Ángel Grimalt, todos ellos de Unión Mallorquina, un partido regionalista que lleva años en el poder, en unos casos como socios del PP y en otros, de los socialistas.

El Bloc, una formación econacionalista, que mantiene serias divergencias en materia de política territorial con sus socios de UM, presionó a los socialistas para que forzaran la dimisión también de Grimalt, y si no, rompieran el pacto con UM para gobernar en minoría. «Si se ponen condiciones, comenzamos muy mal», fue la respuesta de la portavoz de UM, Catalina Julve, que abogó por reforzar la estabilidad del pacto de gobierno, pero sin aceptar las condiciones impuestas por sus socios minoritarios.

La ejecutiva de los socialistas baleares mantuvo una larga reunión para analizar la situación y buscar alternativas. Pero no tomó ninguna decisión. Al final de la misma, el presidente del Gobierno balear, Francesc Antich, se limitó a utilizar la conocida coletilla de que «lo que necesitan los ciudadanos es estabilidad» para anunciar su intención de mantener el pacto de gobierno y renunciar a exigir la dimisión del consejero de Medio Ambiente, pese a su imputación.

Antich manifestó que «la última opción en esta crisis es convocar unas elecciones anticipadas». Por ello, hoy intentará encontrar nuevas vías de estabilidad en sendas reuniones con sus socios, pero también con el PP, que perdió el Gobierno tras las elecciones del 2007 por un solo escaño. Los populares animaron ayer a Antich a romper el pacto con la promesa de apoyarlo desde la oposición.