Rubalcaba admite que la operación «no está saliendo bien», y en el PSOE reconocen que hay que explicarla mejor
09 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La muerte del cabo Cristo Cabello en Afganistán ha abierto las primeras fisuras en el Gobierno sobre la viabilidad de la operación militar. El primero en saltar a la palestra ha sido el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ayer admitió que la misión «no está saliendo bien» y se mostró partidario de abrir una discusión sobre el modo de reordenar la estrategia de la OTAN. El debate llega en un momento delicado para el Ejecutivo, con la izquierda parlamentaria pidiendo el regreso de las tropas y el resto de grupos parlamentarios exigiendo más transparencia ante lo que califican de una situación de guerra.
Hasta la fecha, solo un miembro del Gobierno, la ministra de Defensa, se había referido con tanta contundencia a las dificultades de la misión. Pero ayer, Pérez Rubalcaba fue más allá, y sin ambages dialécticos, reconoció que ocho años después de iniciada la operación en Afganistán «es cierto que las cosas se están complicando», y las labores de seguridad y reconstrucción se han enfangado «muchísimo más de lo que imaginábamos todos».
El sentir del ministro del Interior coincidió con otro pensamiento extendido entre no pocos dirigentes socialistas. Admiten que es necesario explicar mejor a la sociedad el despliegue militar en Afganistán. Más si cabe por los «malos tiempos» que corren y la probabilidad de que la situación empeore. Los datos objetivos son irrefutables: la violencia se ha generalizado en todo el país y los insurgentes ya no distinguen entre banderas. Todas las tropas internacionales son objetivo terrorista y los comicios legislativos de primavera «podrían agravar las cosas», reconocen fuentes parlamentarias del partido gubernamental.
De momento, el Gobierno cuenta con el apoyo de la mayoría del arco parlamentario para seguir en Afganistán, incluido el del PP. Sin embargo, la actitud de la izquierda es cada vez más beligerante. El pleno del Congreso del próximo martes comenzará con la votación de una moción defendida por el diputado de IU, Gaspar Llamazares, en la que pedirá el regreso de las tropas y el fin de la misión militar.
«Sois imprescindibles»
A miles de kilómetros de distancia, en la polvorienta base de Herat, la ministra Carme Chacón volvió a hacer de tripas corazón para animar a los soldados españoles en la despedida del cabo Cristo Cabello. Ante su féretro arengó a los uniformados, a los que calificó de «imprescindibles», y «hoy más que nunca», para garantizar la seguridad de todos a pesar de las bajas. «Sabemos que continuaréis con ánimo esta misión, todos los españoles os apoyamos», señaló Chacón, que insistió en la importancia de que no se ceda ante la ofensiva de los talibanes, intensificada tras las elecciones presidenciales de septiembre.
Antes, la ministra mantuvo una reunión con el número dos de la misión española, el coronel Juan Carlos Aparicio, sobre la investigación de la explosión del pasado miércoles.