Deja el asunto en manos de Camps, que no asistió a la reunión de la ejecutiva del PP porque «tenía agenda»
06 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Cuando las encuestas confirman la hegemonía del PP con una intención de voto claramente en ascenso, Mariano Rajoy no está dispuesto a que la evolución del caso Gürtel en la Comunidad Valenciana pueda interponerse en su camino a la Moncloa. En la reunión de ayer del comité de dirección volvió a pedir la confianza de su dirigentes para resolver el asunto a su manera y en el momento propicio.
El caso Gürtel, especialmente en su vertiente valenciana, es el único nubarrón que vislumbra Rajoy. Pero se propone abordarlo como ha hecho con casos anteriores, como las renuncias de Gerardo Galeote o Luis Bárcenas, a su tiempo y a su estilo, sin dejarse condicionar desde fuera. En primer lugar, les dijo a sus directivos que las decisiones que se adopten para resolver este asunto deben ser «justas y razonables» y habrán de aplicarse «en el momento oportuno» por Francisco Camps, que no asistió a la reunión, pero que cuenta con su confianza para actuar. En unas declaraciones posteriores, el presidente valenciano justificó su ausencia porque «tenía agenda», que no precisó, y porque «a veces» asiste y a veces no».
Los miembros del comité ejecutivo entendieron que, en el almuerzo que compartieron en Cuenca la semana pasada Rajoy y Camps, el líder del PP concedió tiempo a su barón valenciano para hacer frente al problema. Ayer recordó que el caso Gürtel afectó a dirigentes de Madrid y fue Esperanza Aguirre quien resolvió cuando consideró pertinente. Por ello, pidió a sus directivos que den a Camps el mismo margen de confianza y tengan paciencia con el argumento de que no ha llegado todavía el momento oportuno para tomar decisiones, en la medida en que el informe que destapó las irregularidades todavía no ha sido judicializado.
Por lo tanto, les recomendó «no ponerse nerviosos» ni dejarse convencer por los argumentos de los adversarios políticos que exigen respuestas inmediatas. La consigna ahora es no entrar en el asunto del informe policial que revela las sospechas de financiación irregular del PP valenciano.