Mariano Rajoy tiene en mente la posibilidad de crear un «banco malo» para que absorba los activos inmobiliarios tóxicos, pero la decisión la tomará a primeros del año que viene, según informaron ayer fuentes del Partido Popular.
Durante un encuentro con un grupo de periodistas españoles desplazados a la cumbre de los populares europeos de Marsella, las mismas fuentes, que pidieron que no se las identifique, subrayaron que la voluntad principal del líder del PP consiste en proseguir con las fusiones de entidades españolas. De este modo, a preguntas de los periodistas, las fuentes del PP se han referido a una posible iniciativa del próximo Gobierno que el miércoles detalló The Wall Street Journal en su edición digital.
La mencionadas fuentes han señalado que la posibilidad de que el futuro ejecutivo cree un «banco malo», en el que se aparcarían los activos tóxicos, realmente ha sido objeto de reflexión de Rajoy, pero «la decisión no está tomada todavía», puntualizan. Primero hay que cifrar a cuánto ascendería la cuantía de los activos inmobiliarios tóxicos, que en España podría ser muy alta, de cientos de millones de euros, y luego analizar la situación de las cajas y bancos del sistema español.