?Auf wiedersehen?, primer ministro

Carlos Escudero

ECONOMÍA

13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La crisis de deuda ha conseguido lo que los rivales de Berlusconi llevaban tiempo demandando. Pero hasta ahora él siempre respondía lo mismo cuando le pedían que se fuese a casa: «¿A cuál de ellas? Tengo más de veinte».

Ahora las cosas se han puesto serias. No se trata de ningún lío de faldas sino de la solvencia del tercer país del euro. Su prima de riesgo se mueve por encima de los 500 puntos básicos con el bono a 10 años rindiendo el 7 %, nivel al que fueron rescatados portugueses, griegos e irlandeses, y hace realmente difícil la refinanciación de una deuda que asciende a casi 2 billones, con vencimientos superiores a los 300.000 millones en el 2012.

Esta semana Alemania consiguió emitir al coste más bajo desde la vigencia del euro: letras a 6 meses al 0,08%. En el corto plazo, los inversores le dejan el dinero prácticamente gratis. Claro que si Alemania tuviese que financiarse a los tipos que sufren los países periféricos, tendría un serio problema. Pero como las decisiones de inversión se toman en función de las alternativas existentes, y en este momento la deuda alemana es la de menor riesgo, goza de una demanda mayor. Alemania está financiándose a un coste inferior al que tendría en condiciones normales. ¿Cuánto? Hace un año emitía entre 150 y 200 puntos por encima de los tipos actuales. Un ahorro de miles de millones. Si se emitiesen eurobonos, probablemente lograrían tipos similares a los que tenía Alemania hace un año. Es fácil deducir a quién está beneficiando esta crisis.

Quizá la salida de Il Cavaliere alivie momentáneamente las tensiones. O no. Porque el problema de Europa es que sigue comportándose como un conjunto de islas donde cada una mira por sus intereses. ¿Qué pasará si una se hunde? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que tal vez las islas no estén tan separadas como parece. Berlusconi, sin ir más lejos, tiene casa en la mayoría de ellas.