La Xunta preparará ya el cambio de la ley de cajas para regular la fundación en que se convertirá Novacaixagalicia
18 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.José María Castellano enfila la recta final de la negociación con diferentes inversores para que participen en el futuro NCG Banco, la ficha bancaria de Novacaixagalicia que comenzará a operar el 1 de septiembre y que tendrá a este directivo al frente como presidente ejecutivo. Según varias fuentes del mercado, ya hay una decena de fondos de inversión extranjeros analizando las cuentas de la entidad -lo llevan haciendo desde finales de julio- con el objetivo de concretar su aportación y, sobre todo, fijar un valor económico para NCG Banco. Ese punto es relevante porque será el precio que tendrán que asumir a la vez los inversores gallegos.
Con estos últimos está ahora Castellano. El directivo se ha desplazado a América para conocer la disposición de diferentes empresarios gallegos asentados en México, Venezuela o Estados Unidos para participar en la primera entidad financiera de la comunidad, la que tiene alrededor de un 42?% de cuota de negocio. Esa fortaleza en su territorio de origen, los saneamientos hechos durante la fusión, la rentabilidad prevista y el modelo de negocio de banca minorista son los principales ganchos ante esos inversores.
Los contactos de Castellano con los empresarios gallegos siguen el guion previsto por el directivo. Ya ha establecido contactos -y compromisos con varios de ellos- dentro de la comunidad. También en Madrid y Barcelona, y lo siguiente es concretar con las fortunas en la emigración. La intención que ha trasladado el futuro presidente a la plantilla es que quiere conformar un grupo fuerte de inversores con sello gallego dentro de NCG Banco. Por ahora se desconocen las cifras que aportará cualquiera de ellos.
Novacaixagalicia comenzará a operar como NCG Banco el 1 de septiembre, una vez que haya concluido el período para que los acreedores puedan poner objeciones a la conversión. Ese plazo acaba el día 27, un mes después de la asamblea que dio el visto bueno al banco. En torno a ese día ya se conocerán más detalles de los futuros inversores y el porcentaje que la caja gallega tendrá en el capital del nuevo banco.
Si ese porcentaje es inferior al 50 %, la caja tendrá que convertirse en fundación, según lo explicado por el Banco de España. A nivel práctico, la conversión de la caja en fundación no tiene muchos efectos. Se limitará a controlar exclusivamente lo que le ha dejado el banco: la obra social y la gestión de un centenar de inmuebles, entre ellos algunos tan sobresalientes la sede de la Obra Social Caixanova en Vigo o los de la Fundación Caixa Galicia en A Coruña, Santiago o Ferrol.
Procedimiento legal
En este contexto, la Xunta retomará tras el verano la reforma de la ley de cajas, un trabajo a instancias de la Consellería de Facenda. Se hará cuando se reinicie el período de sesiones en el Parlamento gallego. Es de prever que la regulación de esa fundación especial de Novacaixagalicia imite la filosofía que había inspirado la ley de cajas, en cuanto a pluralidad y representatividad, además de mantener cierto control del gasto para que redunde en fines sociales.