La vicepresidenta económica, Elena Salgado, recordó a los empresarios que sus pares italianos se han ofrecido para comprar deuda pública de Italia y ayudar a su país, actuando «con sentido de Estado». El toque de atención fue la respuesta de la ministra al rechazo expresado por la CEOE a la decisión del Gobierno de que las grandes compañías adelanten el pago del impuesto de sociedades. La organización empresarial argumentó que les restará capacidad financiera a las sociedades y añadirá dificultades para salir de la crisis.
Salgado recalcó que lo que se pide a las grandes empresas ya se hace con los ciudadanos, «que tenemos retenciones mes a mes y por tanto, estamos financiando los gastos del Estado». Dijo que ya se había contactado con grandes firmas y «están dispuestos a hacer esta pequeña aportación».