Wall Street recupera el pulso y devuelve el aliento a Europa

mercedes mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Los cazadores de gangas permiten salvar los muebles en otro día de locura en las bolsas

10 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Wall Street había dejado el terreno abonado para el pánico con un sonora caída del 5,5 % la víspera. Y este no tardó en hacer acto de presencia en las bolsas del resto del mundo. Primero barrió las bolsas asiáticas y luego hizo estragos en los parqués de la vieja Europa. Caídas como la sufrida por Fráncfort, que sembró la alarma con un monumental descalabro del 7,10 %, dan una idea clara de lo que se cocía en las mesas de operaciones durante las primeras horas del día.

Y fue precisamente la Bolsa neoyorquina, con una apertura al alza cortesía de los cazadores de gangas, la que evitó que la sangre llegase finalmente al río. En el Viejo Continente, la actuación de osados inversores en busca de precios de ocasión permitió que mercados como los de Londres y París cerrasen sus puertas con ganancias. El primero recuperó un 1,89?% y el segundo, un 1,63?%. No lo hizo tan bien el Ibex 35 que, en su octava jornada consecutiva de descensos se dejó un 0,36?%. Aunque es verdad que en los peores momentos de la jornada llegó a perder más de un 4?%. En Fráncfort el varapalo inicial se quedó en un 0,10?%.

Pero los analistas advierten: la mejora de las últimas horas de ayer no tiene visos de prolongarse en el tiempo. Lo que ha desatado el pánico es la posibilidad de una recaída de la economía mundial y ese fantasma sigue demasiado vivo como para poder echar las campanas al vuelo. Lo demuestra el hecho de que las ventas se cebaron con los valores más sensibles ante un empeoramiento del clima económico: la industria pesada, los fabricantes de automóviles o los servicios básicos. También es un síntoma evidente que el barril de petróleo llegara a pagarse ayer en Londres a menos de cien dólares, algo que no sucedía desde principios de febrero, cuando comenzó la revolución en el mundo árabe.

La Fed no convence

Por lo demás, la gran cita del día era con la Reserva Federal (Fed, banco central estadounidense). Se esperaba un gesto que templara los ánimos. Y la autoridad monetaria simplemente se comprometió a mantener los tipos de interés, actualmente en mínimos históricos -entre el 0 y el 0,25%- al menos hasta mediados del 2013. Reconoció la entidad que el crecimiento de EE.?UU. está siendo «considerablemente más lento de lo esperado», pero no anunció ninguna medida concreta para estimularlo. A Wall Street no le gustó demasiado el mensaje. Incluso le fallaron las fuerzas nada más conocerlo.