El Reino Unido quiere ampliar la variedad de pescados que consume el país
03 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Sota, caballo y rey. En el Reino Unido, aparte de comer poco pescado, no se salen de cinco. Salmón, bacalao, camarón, atún y eglefino constituyen básicamente el quinteto de especies que consumen y se despachan en pescaderías, supermercados y grandes superficies.
Con esos datos en la mano, no es de extrañar que haya variedades pesqueras con denominación en español que ni siquiera tengan su traducción al inglés: es que allí ni siquiera se conocen y, por tanto, no se precisa vocablo para ellas.
Ampliar el abanico de esos cinco grandes (big five, en su denominación inglesa), que constituyen el 80 % de las especies consumidas en el Reino Unido, es el objetivo de una campaña que ha emprendido la Marine Conservation Society (MSC) y que se ha visto reforzada por la iniciativa de uno de los principales supermercados británicos, Sainsbury?s, conscientes ambos de que tan reducido abanico de especies comercializadas alienta la sobreexplotación de esas pesquerías.
Su tesis es que, aumentando la variedad del catálogo de pescados presentes en las mesas británicas, quizás se pueda aliviar la presión pesquera que se ejerce sobre los stocks de los cinco grandes.
La MSC, una organización sin ánimo de lucro que promueve la pesca sostenible, sugiere acostumbrar a los paladares de quienes viven en el Reino Unido al regusto del abadejo, el escacho, la caballa, los mejillones e incluso la faneca.
Gratis
Precisamente ejemplares de esas especies fueron los que ofreció gratis la semana pasada el supermercado Sainsbury?s a aquellos clientes que adquiriesen en la pescadería cualquier ejemplar de los más consumidos, de aquellos que no precisan publicidad para encontrar salida mercantil, según recogió en su web el portal especializado Fis.com.
«Switch the fish» (cambie el pescado) es el lema de una campaña para la que el establecimiento comercial del Reino Unido ha fletado incluso una furgoneta con el fin de llevar la iniciativa desde Londres a otras ciudades situadas en las áreas de Escocia e Inglaterra.
Y no solo eso. El proyecto, además, está apadrinado por el que viene siendo el Arguiñano británico, el famoso chef Jamie Oliver, que propone tanto platos sencillos como recetas más elaboradas para preparar los nuevos pescados.
El estilo español (uno de los principales consumidores de productos del mar) no podía faltar entre las fórmulas para seducir los paladares británicos. Un ejemplo: el mero al horno al estilo español con, eso sí, habas (beans) balsámicas.
Ni que decir tiene que una mayor receptividad de los paladares británicos hacia otras especies pesqueras que no sean las que se habitualmente esconden tras el rebozado de los populares fish and chips -suelen ser bacalao o eglefino acompañados de patatas fritas- pueden redundar en beneficio de la flota pesquera gallega.
Galicia
En el 2010, Galicia exportó a las islas británicas casi 400 toneladas de pescados y mariscos por valor de 495 millones de euros. Un balance totalmente descompensado, puesto que importó del Reino Unido 1.200 toneladas largas, por valor de 675 millones de euros.
Esto es, Galicia es mucho más cliente que proveedor del Reino Unido en lo que a productos pesqueros se refiere, aunque eso se debe a que hay un buen número de empresas gallegas con barcos abanderados en el país británico y que comercializan el pescado que capturan en puertos gallegos, por lo que tiene que llegar a España como importación.