El país heleno promete 78.000 millones en recortes y privatizaciones
04 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Grecia sorteó ayer un importante obstáculo en su desesperada carrera por evitar la quiebra: logró el beneplácito de la troika (UE, FMI y BCE) a las nuevas medidas de austeridad con las que pretende reducir el déficit y desbloquear la llegada de nuevas ayudas. Para conseguirlo, el Ejecutivo heleno se ha comprometido a reunir 78.000 millones por una doble vía: la del recorte de gastos y la de las privatizaciones y venta de propiedades del Estado. Entre las medidas se encuentran más recortes en los salarios de los funcionarios y en pensiones, así como subidas de impuestos.
Con este plácet Grecia mata dos pájaros de un tiro. Por una lado, desbloquea la recepción del quinto tramo del primer plan de rescate, aprobado hace ahora un año y que corre a cargo del FMI. Esos 12.000 millones son vitales para hacer frente a los pagos que ha de afrontar el país en las próximas semanas, y soslayar así la bancarrota. Por otro, allana el camino a la aprobación de un segundo plan de ayuda. Y así lo dejó claro ayer el primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, tras la reunión que mantuvo con su homólogo heleno, Yorgos Papandreu. «Preveo que el Eurogrupo aceptará conceder financiación adicional a Grecia, bajo estrictas condiciones, por supuesto, y estas incluirán la implicación del sector privado de manera voluntaria», afirmó.
Sin embargo, no quiso concretar ni el importe del nuevo rescate ni en qué términos participarían en él los bancos que poseen bonos del Estado griego.
En el mercado, la sensación reinante es la de que Grecia ha ganado tiempo, pero no se vislumbra el fin de sus graves problemas presupuestarios.