Luz verde al plan de rescate de 78.000 millones para Portugal
17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los ministros de Finanzas del Eurogrupo aprobaron ayer en Bruselas el paquete de rescate para evitar el hundimiento de la economía de Portugal, por valor de 78.000 millones de euros a tres años, pero condicionaron una nueva inyección financiera a Grecia, de entre 30.000 y 60.000 millones, a que Atenas haga más esfuerzos de austeridad. Del rescate luso, la Unión Europea (UE) aportará 52.000 millones de euros y el FMI 26.000, mientras que España avala 3.247 millones de euros de este tramo europeo, según confirmó la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado.
El Fondo Monetario cobrará un tipo de interés por su tramo de entre el 4,25 y el 5,25%. El precio que cobrará la UE no se ha hecho público pero estará por encima del 5,5%, según el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.
A cambio de tener garantizadas sus necesidades financieras durante tres años, Lisboa deberá aplicar más programas de ajuste y sacrificios para reducir su déficit. Según el FMI, ello tendrá una pesada consecuencia: una contracción de la economía del 2,25% en el 2011 y una tasa de desempleo del 13%.
El Gobierno luso que emane de las urnas el 5 de junio, deberá decidir qué nuevos esfuerzos de austeridad exige a los portugueses, con el objetivo puesto en el saneamiento de las agujereadas finanzas estatales.
El paquete para Lisboa logró salir adelante a pesar de la ausencia en Bruselas del director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, uno de sus promotores, acusado por presunto intento de violación de una joven camarera del hotel de Nueva York donde se alojaba.
Para rascarse de nuevo el bolsillo para ayudar a Grecia, los ministros del Eurogrupo dejaron claro que Atenas debe acometer nuevas medidas de ajuste, entre ellas una aceleración de su plan de privatizaciones. «Grecia tiene un gran potencial de privatizaciones y los griegos deben ayudarse a sí mismos antes de pedir más dinero», comentó la ministra austríaca de Finanzas, Maria Fekter. El ministro holandés del ramo, Jan Kees de Jager, alertó de que Grecia «no va por buen camino» y por ello pidió a Atenas más sacrificios. En la misma línea se pronunció el comisario de Asuntos Económicos.
Reestructuración
Mientras, crecen los rumores sobre la necesidad de una reestructuración de la deuda helena y algunos de los mayores contribuyentes netos a las arcas de la UE, como Alemania, hacen patente entre bastidores su disgusto por tener que abrir de nuevo el bolsillo. La UE analiza la posibilidad de solicitar a los bancos y aseguradores europeos que también arrimen el hombro en este segundo rescate griego. Entre las opciones complementarias a la de ayuda pública, los socios de la UE desean que las entidades financieras privadas del bloque comunitario (también las de Grecia) extiendan el plazo de devolución de los préstamos otorgados a Atenas y adquieran los bonos helenos emitidos a lo largo del período que dure este nuevo rescate.