Portugal coge aire tras captar en el mercado 1.645 millones, y Fitch le baja la calificación
ECONOMÍA
La firma reconoce la «severidad» de su medida, y señaló que la convocatoria de elecciones anticipadas el próximo 5 de junio puede complicar la llegada de ayuda externa
02 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Una de cal y otra de arena. Así fue el balance del día en Portugal. Primero, llegó la buena: el Tesoro luso logró captar 1.645 millones de euros en la subasta extraordinaria de letras a 15 meses. Para ello, tuvo que comprometer una rentabilidad del
5,793%, casi el doble del 3,1% que abonó en la última operación similar, realizada en junio, pero menor de la que preveían los analistas. La demanda superó en 1,4 veces la oferta y disipó los temores de que el país no llegara a colocar los 1.500 millones de euros anunciados.
Para el próximo miércoles, el Tesoro ha anunciado una nueva subasta. Esta vez de bonos a seis meses y un año, con la que pretende recaudar entre 750 y 1.000 millones. Portugal necesita todavía acudir al mercado para lograr este año cerca de 20.000 millones de euros y, según los expertos, emite títulos a corto plazo por la preocupación de los inversores a que los mecanismos europeos para afrontar la crisis de la deuda perjudiquen los bonos con vencimiento a partir del 2013.
El jarro de agua fría, como no podía ser de otra manera, corrió a cargo de una agencia de calificación. Esta vez fue Fitch la que rebajó, por segunda vez en una semana, la nota de solvencia del Estado portugués, que colocó tres escalones más abajo, en BBB-, por la posibilidad de que el país precise ayuda a corto plazo.
La firma reconoció la «severidad» de su medida, y señaló que la convocatoria de elecciones anticipadas el próximo 5 de junio puede complicar la llegada de ayuda externa, retrasar la ejecución de la necesaria política económica y llevar a un incumplimiento de las metas fiscales lusas. Subrayó que el apoyo externo «es necesario» para respaldar la credibilidad del saneamiento fiscal.
También Standard and Poor?s recortó el martes la calificación hasta BBB- (un peldaño por encima de los bonos basura), tras haber realizado otro recorte de dos niveles, al igual que Fitch, la semana anterior. Las dos entidades calificadoras redujeron las notas del país tras la renuncia del primer ministro socialista luso, José Sócrates, el pasado día 23 por el rechazo en el Parlamento de su cuarto plan de ajuste económico.