PP y BNG piden en el Parlamento que Madrid retire las exigencias de capital
ECONOMÍA
El Parlamento gallego reinició ayer su actividad plenaria reservando uno de los debates para el nuevo escenario de reestructuración financiera que el Gobierno abrió para las cajas de ahorros con las nuevas exigencias que impondrá para medir su solvencia. El BNG se valió de una iniciativa registrada hace meses sobre la venta de R por parte de Caixanova para reorientar el debate hacia el asunto que se discute en estos momentos, la pervivencia misma de las cajas, y refrendar de paso los puntos básicos que comparten con los populares gallegos para garantizar la existencia de la recién fusionada Novacaixagalicia.
Los votos del PP y el BNG, grupos que representan el 60% de la Cámara, han servido para darle forma a un acuerdo mediante el cual se solicitará al Gobierno central la «reconsideración» del denominado plan de refuerzo del sector financiero en lo que atañe a las cajas de ahorros, así como la «retirada» de las exigencias del capital mínimo y de las reservas adicionales que han de tener las entidades.
Desmarque del PSdeG
Populares y nacionalistas comparten que Madrid mantenga en vigor el esquema de juego que dio lugar a la fusión financiera gallega, y que limite las exigencias de capital a las aprobadas por el Banco de España en su momento y a las que marca el propio FROB, el fondo de orientación bancaria. El PSdeG, en cambio, optó por desmarcarse de estos dos puntos, cruciales para mantener el esquema de la fusión gallega, si bien su portavoz de economía, María José Caride, accedió a negociar con el PP y el BNG otros detalles de la iniciativa para pedirle a la Xunta que «supervise» que las inversiones o ventas de participaciones de Novacaixagalicia prioricen la empresa gallega .
De igual modo, hubo un acuerdo de los tres grupos políticos para refrendar el enunciado de siempre, es decir, el «compromiso inequívoco» con el modelo de las cajas de ahorros, así como su vocación social y su vinculación territorial.
Otra cosa diferente es que cada grupo entienda estos elementos de forma diferente. El nacionalista Fernando Blanco criticó la «alteración das regras de xogo» por parte del Gobierno y el Banco de España, mientras que la socialista María José Caride manifestó una y otra vez que el texto propugnado por el PP y el BNG «non se está a priorizar a solvencia» de la caja.
El PP, por su parte, reprobó que los socialistas no apoyaran lo que sí respaldaron en el Ayuntamiento de A Coruña.
«As caixas de aforros necesitan capital porque se endebedaron demasiado»
María José Caride