El Grupo Copo se instala en Chequia y abre su segunda planta en Brasil

ECONOMÍA

El consejero ejecutivo del proveedor de componentes anunció ayer una inversión de 2,7 millones de euros para instalar un centro de producción en Betim

26 ene 2011 . Actualizado a las 03:26 h.

El Grupo Copo ya crece más fuera que dentro de España y esa tendencia explica la apuesta por los mercados emergentes que la multinacional gallega se ha marcado para el 2011. Francisco Anguera, consejero ejecutivo del proveedor de componentes (espumas y textiles para la automoción), anunció ayer una inversión de 2,7 millones de euros para instalar un centro de producción en Betim, al lado de la planta grande del mundo de Fiat (fabrica 700.000 unidades al año), a quien suministrará componentes para todo los modelos. Será la segunda fábrica de Copo en el país. La primera factoría, situada en Curitiba, ha duplicado las ventas desde el año 2009, tras la ruptura con su ex socio alemán Fherer, según explicó Anguera.

En Chequia, donde la firma gallega ya contaba con un centro comercial y de diseño, ha firmado un contrato para proveer a la factoría checa de Skoda de tejido interior para vehículos. La inversión suma 1,6 millones de euros y estará en marcha en el segundo semestre del 2011, al igual que ocurre en el caso de la factoría brasileña de Betim.

Las fábricas de Copo en Portugal y Cuba, en donde ha registrado un crecimiento del 60% en el 2010, completan la capacidad productiva del grupo en el exterior, que en el 2010 supuso el 51% del total, frente al 49% de la actividad en España (Zaragoza y Galicia). «Hemos aprovechado donde ya estábamos para poder expandirnos. El mercado español decrece y hemos apostado por estar en donde están los clientes para crecer», afirmó Francisco Anguera en la presentación de los resultados anuales del grupo gallego.

Por otra parte, y tras meses de incertidumbre que provocó la movilización de los trabajadores, la asignación de los componentes para los nuevos modelos que PSA Peugeot Citroën lanzará en la planta de Vigo a finales del 2012 garantizarán la actividad del grupo en Galicia. «La inquietud está resuelta, la carga de trabajo está asegurada, y el comportamiento de los sindicatos ha estado a la altura», afirmó el consejero ejecutivo.

Copo cerró el 2010 con un volumen de facturación de 182 millones de euros (28 millones más que en el 2009), y unos beneficios por encima de los 4,2 millones de euros.