Berlín rechaza las prisas de Bruselas por ampliar el fondo de rescate, medida de la que no es partidario
18 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Alemania volvió a encender ayer la mecha del enfrentamiento en el seno de la Unión Europea. Poco antes del inicio de la reunión en la que los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona debían debatir la posible ampliación tanto de la cuantía como del radio de acciones del fondo de rescate creado en mayo para socorrer a los países en apuros, el responsable alemán del ramo, Wolfgang Schäuble, caldeó el ambiente con sus críticas al presidente de la Comisión Europea. «Los comentarios del señor Barroso solo contribuyen a complicar las cosas», dijo Schäuble en referencia a las prisas del presidente del Ejecutivo comunitario por sacar adelante la propuesta de ampliación del mecanismo de salvamento.
«Esas proposiciones aisladas no hacen la situación más fácil, sino que la complican», afirmó, tras insistir en que no ve «en absoluto razón alguna a corto plazo para debatir» el incremento de la ayuda a los países en dificultades financieras. «No se trata de ampliación o de aumento, sino de garantizar que la suma decidida en mayo está efectivamente a disposición» del país que lo precise, aclaró.
La postura española
El Gobierno español, por su parte, considera que «todo lo que haga más sólido el mecanismo es bueno para la Unión Europea y por tanto para España». En palabras de la ministra de Economía, Elena Salgado, por «flexibilización» del fondo, España entiende que sea posible también comprar deuda y otorgar líneas de crédito preventivas a precios más baratos a los países que lo necesiten. Sin embargo, la vicepresidenta negó que las modificaciones que se están debatiendo estén pensadas para salvar a nuestro país. «España no necesita ningún traje, ni a medida ni no a medida», comentó antes de su entrada a la reunión.
El paraguas de apoyo al euro cuenta en la actualidad con una dotación de 440.000 millones en garantías de los socios de la eurozona, a las cuales se añaden préstamos del FMI y de la UE, hasta totalizar 750.000 millones.