Zapatero defiende un «esfuerzo conjunto» mientras París y Berlín se oponen a crear los eurobonos
ECONOMÍA
Tanto Berlín como París, las dos mayores economías de la eurozona, rechazan la posibilidad de crear eurobonos, emisiones de deuda conjunta de varios países del euro con los que se ayudaría a aquellos países que, como Irlanda, Grecia, España y Portugal, han visto cómo sus obligaciones se venden a tasas de interés desorbitadas e imposibilitan que puedan satisfacer sus necesidades de financiación a precios razonables.
«Con los eurobonos, no se solucionarían las debilidades de Europa, solo lograríamos transmitirlas a todo el mundo. Y los Estados endeudados no tendrían ninguna presión para sanear sus cuentas públicas», se justificó ayer Merkel en una entrevista al diario alemán Bild Zeitung.
De hecho
Sin embargo, para Didier Reynders, ministro de Finanzas de Bélgica, país que ostenta hasta enero el mando semestral de la Unión y sobre cuya estabilidad presupuestaria también empiezan a surgir serias dudas en los mercados, el establecimiento de un mecanismo permanente de estabilización financiera abrirá la vía, de hecho, a los eurobonos.
«Los socios de la UE necesitan hablar en los próximos meses y años sobre los bonos europeos. Pero tenemos que comenzar definiendo muy claramente un mecanismo de estabilidad», dijo.?«Si somos capaces de organizarlo», añadió, «será el comienzo de los eurobonos, porque tendremos un sistema de garantía de todos los Estados participantes y bonos específicos con un tipo de interés concreto».
Llamada a Rajoy
Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ante el Consejo la necesidad de que los socios de la UE realicen «un esfuerzo conjunto» en defensa del euro, una postura de la que informó por teléfono al líder del PP, Mariano Rajoy, poco antes de viajar a la cumbre de Bruselas
Según informaron fuentes cercanas a la Presidencia del Gobierno, el jefe del Ejecutivo español tenía previsto explicar a sus colegas, durante una cena de trabajo que aún no había concluido al cierre de esta edición, sobre las medidas de austeridad fiscal aplicadas por su Gobierno en España y las reformas estructurales en marcha o anunciadas, como la del mercado laboral, la de las pensiones y la del mercado de la energía.