El Banco de España ve todavía lejana la creación de puestos de trabajo

Julio Díaz de Alda MADRID/COLPISA.

ECONOMÍA

El organismo alerta, una vez más, de la necesidad de no abandonar la senda de las reformas estructurales

29 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Banco de España descarta que la economía nacional tenga suficiente impulso en el corto plazo como para poder crear empleo. Queda así lejos la verdadera llave que abriría la puerta de la recuperación. El organismo alerta, una vez más, de la necesidad de no abandonar la senda de las reformas estructurales y advierte de que España sigue vigilada de cerca por los mercados internacionales.

El director del servicio de estudios del regulador, José Luis Malo de Molina, resaltó ayer en un acto organizado por El Nuevo Lunes y la gestora del Santander que la situación macroeconómica es aún delicada. «No cabe esperar que el crecimiento sea lo suficientemente dinámico a corto plazo como para empezar a generar empleo», sentenció en la víspera de la publicación de la encuesta de población activa (EPA). Y fue más lejos, al asegurar: «Aún estamos en una fase de contracción» en lo que se refiere a la generación de nuevos ocupados.

En ese escenario, Malo de Molina llamó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a «perseverar y profundizar» en su reciente línea de política económica ya que, advirtió, «no se descartan nuevos episodios de inestabilidad en los mercados».

Aviso a navegantes

Todo un aviso a navegantes para que el Ejecutivo no pierda pulso en su intención de reformar las pensiones y tampoco abandone el desarrollo de la reforma laboral o afloje la presión en la reestructuración del sistema financiero.

«El calendario y el contenido de las reformas está establecido y la ambición en su implementación resultará decisiva para que la economía recupere el dinamismo», afirmó el director del servicio de estudios del regulador, para apuntar a continuación «en momentos como este» es cuando el camino abierto es más necesario que nunca.

El gran problema, explicó, es que aún no hay en el horizonte una alternativa clara al sector inmobiliario, que durante tanto tiempo ha levantado el producto interior bruto (PIB) del país. La receta del organismo que pilota Miguel Ángel Fernández Ordóñez pasa entonces por mejorar la competitividad de las exportaciones y recortar los gastos.