De los fondos comunes solo tendrían que salir 4,3 millones, ya que la Xunta aporta 16,7
28 oct 2010 . Actualizado a las 20:04 h.La sociedad Pymar, integrada por astilleros privados españoles, además de contar con representación del Ministerio de Industria y de cinco comunidades autónomas (Galicia, el País Vasco, Andalucía, Cantabria y Asturias), decidió ayer finalmente en Madrid no conceder el aval de 21 millones de euros al astillero vigués Factorías Vulcano, al considerar que a la citada operación «le falta seguridad jurídica». La negativa contrasta con el hecho de que del volumen total de aval solicitado, la Xunta de Galicia aportaba 16,7 millones. Por lo tanto la sociedad constituida durante los años más duros de la reconversión naval y que nació para ayudar a los astilleros, solo aportaría 4,3 millones de euros.
La negativa de la comisión ejecutiva, la segunda consecutiva tras la de la reunión del pasado 6 de octubre, y que, extrañamente, es contraria a lo anunciado la semana pasada por la propia Xunta, aboca al astillero vigués -hasta hace poco el segundo de España en tamaño por toneladas construidas- a una situación crítica: se queda sin financiación para concluir un buque sísmico que ya tiene semiconstruido y a flote, y que podría ser la tabla de salvación para no entrar en un concurso de acreedores. Entretanto, podría atar nuevos contratos para enderezar el rumbo a corto plazo.
Según un comunicado emitido por Pymar, la arquitectura de la operación para avalar el buque sísmico 533, una sofisticada nave que se emplearía en la detección de bolsas submarinas de gas y de petróleo, y que mantendría a flote a la empresa viguesa hasta al menos el mes de julio del 2011, no encaja. La sociedad privada en cuestión tiene dudas sobre si ese aval de 21 millones que le pide Vulcano tendría obligaciones jurídicas a corto plazo en el caso de que el astillero vigués entrase en concurso de acreedores.
Si Vulcano solicita esta opción (una posibilidad prácticamente inminente), y es admitida por el juez correspondiente, Pymar, asegura, tendría que responder, según argumenta, con su propio dinero ante otros acreedores. Pymar considera que el buque sísmico 533 no puede ser una pieza separada del hipotético concurso. Esta era una opción clave para resolver el problema, y que sí estimaba el informe jurídico encargado por la empresa, y respaldado por la Xunta, a Garrigues, que de acuerdo con el ránking europeo Chambers & Partners, este despacho de abogados se posiciona en el rango 1 (primer indicador de solvencia) en cuanto a reestructuraciones.
Nueve votos en contra
De los diez componentes de la comisión ejecutiva de Pymar, nueve votaron en contra y solo uno, el vocal de la Xunta, Ángel Tahoces, director xeral de Industria, se inclinó a favor. Fuentes conocedoras del funcionamiento de la sociedad de reconversión explicaron la fuerza que tiene el voto del Ministerio de Industria frente al resto de las comunidades y de los propios astilleros.
Pymar ya ha manifestado que está dispuesta a revisar el expediente presentado por Factorías Vulcano si cambia esos flecos que, por ahora, hacen inviable la operación. La Xunta se reunirá mañana para estudiar nuevas «fórmulas» que permitan mantener a flote el astillero ante la negativa de Pymar.
Las salidas que le quedan a Vulcano son complejas. Ayer empezaron a estudiarlas los directivos de la firma naval viguesa. Vulcano está en preconcurso de acreedores. La negativa de Pymar, que ha cogido por sorpresa a los directivos de la compañía, quiebra todos los planes premeditados para salir de la crisis y contratar nuevos buques a corto plazo.