La misma cantidad de dinero confiada a un bono se habría convertido 30 años después en 2.576 euros
24 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.«El tiempo es el mejor aliado de la Bolsa», reza un viejo y, a tenor de los números, certero dicho bursátil. No en vano, cien euros invertidos en la Bolsa española en el año 1980 se habrían convertido hoy, si se hubieran mantenido en cartera las acciones adquiridas, en 9.254, casi cien veces más. Descontada la inflación, serían 1.862.
Así lo recogen los datos en poder del Servicio de Estudios de Bolsa y Mercados Españoles, que revelan que, entre enero de 1980 y junio del 2010, la Bolsa ha premiado a sus fieles con un rendimiento anual medio del 16%. Sin tener en cuenta los dividendos y otras retribuciones propias de la renta variable, es decir, teniendo en cuenta solo el movimiento de las cotizaciones, los mismos cien euros se habrían convertido en 2.539. En este caso la rentabilidad media por año sería del 10,7%.
Los números demuestran también que no es necesario esperar tanto tiempo para recoger buenos réditos. De hecho, en los últimos 30 años, la inversión en Bolsa ha arrojado resultados positivos en todos los períodos superiores a los seis años, con rentabilidades medias anuales que oscilan entre el 18,41% de esas etapas de seis años y un 16-17% para períodos superiores.
Mejor que la deuda
«Los caballeros prefieren los bonos» (en inglés: «Gentlemen prefer bonds» ). Esta otra frase, acuñada por Andrew W. Mellon (secretario del Tesoro estadounidense entre 1921 y 1932), y que pretendía ser un juego de palabras en referencia a la novela Los caballeros las prefieren rubias (Gentlemen prefer blon d), llevada al cine años después con el mismo título por Howard Hawks, no resulta tan acertada a la luz de las cifras. O al menos, si es verdad que los prefieren, se equivocan. Porque es más rentable confiar los ahorros a la Bolsa. Así, un bono a 10 años con un valor de cien euros en enero de 1980 se habría convertido en 2.576 euros. Esto equivale a un rendimiento medio anual del 11,2% .
En este caso, también el tiempo juega a favor del inversor, pero un análisis más detallado muestra que en todos los períodos de inversión posibles superiores a 10 años, el diferencial entre la Bolsa y la deuda se sitúa entre 4 y 6 puntos a favor de la segunda. En los últimos tres decenios el rendimiento de las acciones ha sido anualmente 4,78 puntos superior al de los bonos y 7,35 al de los depósitos.