La CECA presenta la fusión gallega en Europa como la quinta mayor caja española 3 líneas
ECONOMÍA
La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) aprovechó esta semana el buen sabor de boca que dejaron las pruebas de estrés en el sistema financiero español para presumir de la solvencia de las cajas por toda Europa. En una ronda de exposiciones (road show) que incluyó paradas en Londres, Bruselas, París, Fráncfort o Múnich, la patronal del sector presentó la fusión gallega como la quinta mayor caja española, con 78.077 millones de euros en activos y solo por detrás de la fusión que lidera Caja Madrid, La Caixa, el SIP que encabezan Cajastur y la CAM, o la fusión de Catalunya, Tarragona y Manresa.
Durante las pasadas pruebas europeas de solvencia, la alianza entre Caixanova y Caixa Galicia obtuvo un 7,2% de Tier 1, doce décimas por encima del mínimo exigido para superar los test.
La intención de la CECA en su paseo europeo es dar a conocer el músculo de las cajas españolas, explicar los nuevos cambios del sector para captar capital y subrayar su «menor dependencia política». El objetivo pasa por convencer al mercado de la bondad de invertir en las cuotas participativas que emitirán las cajas, en el capital de los bancos que crearán al amparo de la nueva Lorca, o en sus próximas emisiones de deuda.
El director financiero de la CECA, Jorge Gil, dirigió las reuniones desarrolladas con analistas y con inversores en las cinco ciudades europeas.
El reciente decreto ley que reformó la normativa de las cajas otorga a estas entidades la facultad de habilitar derechos políticos a las cuotas participativas para hacerlas más atractivas en el mercado. Las cajas, a diferencia de los bancos, tendrán limitada esta emisión al 50% de sus recursos propios. Otra opción de recapitalización recogida en la nueva legislación pasa por crear filiales bancarias y sacarlas a Bolsa.
Avances
Respecto a los trabajos para apuntalar la fusión de las cajas gallegas, ayer se supo que está ya abierta una oficina de coordinación en Vigo, con miembros de Caixanova y Caixa Galicia, y que también se han iniciado los estudios precisos para materializar en un futuro cercano una integración informática secuenciada.
La Xunta tiene especial interés en que las cajas cumplan el plazo del 15 de noviembre para la inscripción de la futura fórmula jurídica en el registro, lo que en la práctica abriría el período de transición pactado, de tres años. Para entonces, el Ejecutivo de Núñez Feijoo ya habría adaptado la ley de cajas gallega a la nueva Lorca, donde habrá que encajar el mencionado protocolo de fusión, que entre otras cosas prevé blindar la continuidad de todos los consejeros durante tres años más.
Los altos ejecutivos de las cajas han diseñado un programa de trabajo que pretende cerrar el protocolo durante los primeros días de septiembre.