La Xunta acuerda con las cajas que la fusión se cierre el 15 de noviembre
ECONOMÍA
Currás promete «tratar de encajar el período de transición» durante la adaptación de la ley gallega a la nueva Lorca
29 jul 2010 . Actualizado a las 02:25 h.El director general de Caixanova, José Luis Pego, y el director general adjunto de Caixa Galicia, Javier García de Paredes, futuros números uno y dos de la nueva caja gallega, acordaron ayer con la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, cerrar la fusión de ambas entidades como muy tarde el 15 de noviembre. Para entonces, Galicia debería poder presumir de caja única, con la nueva entidad jurídica ya registrada y con su asamblea constituyente celebrada.
Durante el primer año funcionará con las dos marcas actuales, que ya no competirán entre sí y que ofrecerán a sus clientes condiciones idénticas. La intención es que a finales del 2011 se adopte la futura denominación. «Se admiten sugerencias porque todavía no tenemos un nombre», ironizó ayer la conselleira.
El camino de aquí al 15 de noviembre será una lucha contra el reloj. Las consultoras contratadas culminarán en tres semanas la auditoría de la fusión, realizada con las cuentas de ambas cajas a 30 de junio.
Para que no caduquen, los consejos de administración de Caixa Galicia y Caixanova deberán aprobar antes del 30 de septiembre el protocolo de fusión y convocar a sus asambleas generales para que lo ratifiquen. Todo apunta a que estas asambleas tendrán lugar antes del 15 de octubre. El protocolo se remitirá entonces a la Xunta y el Gobierno autonómico oirá al Parlamento, como dicta la nueva ley gallega de cajas. Si no hay contratiempos, la futura entidad jurídica será registrada en los primeros días de noviembre tras celebrar su asamblea constituyente. El período de transición pactado entre Caixanova y Caixa Galicia (tres años) empezará a contar desde entonces.
Pero aún falta por resolver una gran duda. La nueva Lorca no habla de períodos de transición y obliga a renovar los órganos de gobierno en unos plazos y con unas condiciones que dejarían fuera a casi una decena de consejeros actuales (todos los mayores de 70 años).
Currás explicó ayer que las cajas y Facenda están «buscando el encaje» en la nueva Lorca del período transitorio pactado en la comunidad. «La Xunta adaptará la ley gallega a la vuelta del verano», afirmó, «y la intención es respetar al máximo el acuerdo y buscar la solución técnica y jurídica mejor para los intereses de Galicia».
Caixanova y Caixa Galicia decidieron que todos sus consejeros actuales permanezcan tres años, o bien en el nuevo consejo de administración, o bien en los futuros consejos territoriales. La nueva asamblea general será la suma de las dos actuales y superará los 320 miembros.
Pego y García de Paredes confirmaron a la Xunta que las mesas de integración no descansarán en agosto. El borrador de estatutos está elaborado y solo pendiente de su adaptación a la nueva Lorca. Y la mesa laboral se reunirá hoy mismo para seguir avanzando en el pacto sobre la plantilla y el convenio.
UGT plantea conflicto colectivo
El acuerdo laboral podría ser al final lo más difícil de esta compleja fusión. Las cajas quieren prejubilar a 1.212 trabajadores con el 70% del salario y los sindicatos exigen no menos del 95%. Pero además, cuando hoy lleguen a la reunión, se toparán con el conflicto colectivo presentado ayer por UGT en la dirección general de Trabajo.
Los ugetistas exigen la disolución de la actual mesa laboral única y la constitución de dos diferentes (una en Caixanova y otra en Caixa Galicia) hasta que no haya una sola entidad jurídica registrada. Cajas y sindicatos serán llamados en agosto al ministerio para un acto de conciliación. Si fracasa, se planteará el conflicto colectivo.