Alierta destaca el potencial de crecimiento en el mercado brasileño, donde ya cuenta con 69 millones de clientes
29 jul 2010 . Actualizado a las 02:30 h.Telefónica se sale con la suya, aunque tiene que pagar un precio elevado. El acuerdo cerrado con Portugal Telecom para comprarle el 50% de Brasilcel le permite hacerse con un 30% adicional de Vivo, la operadora brasileña de telefonía móvil de la que ya posee un porcentaje equivalente, por la cantidad de 7.500 millones de euros.
Tras una larga pugna, que arrancó en mayo, y una vez derribadas las barreras políticas que alzó el Gobierno luso para obstaculizar la operación, el gigante español de las telecomunicaciones se convierte en líder del sector en Brasil.
La sociedad que preside César Alierta ve cumplido el principal objetivo que le restaba en su expansión por el mundo. Se propone integrar Vivo con Telesp, operadora de telefonía fija, y aplicar en la entidad resultante la estrategia para obtener ahorros ya experimentada en otras actuaciones. De momento, anuncia que los resultados y la generación de caja de Telefónica se van a ver beneficiados desde el primer año por la adquisición. El nuevo negocio de Brasil aglutina, con cifras del pasado marzo, 69,2 millones de clientes.
Alierta celebró el éxito final de la transacción. «Brasil es un país por el que Telefónica mantiene una apuesta decidida de futuro», dijo. Y destacó el potencial de crecimiento de la compañía en un mercado en expansión de 192 millones de habitantes y en una sociedad, la brasileña, extraordinariamente abierta a las nuevas tecnologías.
Oi, la otra clave
La otra clave de la operación, junto los contactos políticos de alto nivel desarrollados, se encuentra en la salida que ha encontrado Portugal Telecom, que ha visto despejado el camino para entrar en Oi, cuarta empresa de telefonía móvil en el mercado brasileño.
El precio finalmente acordado incrementa en 350 millones el aceptado por la junta de accionistas de PT el pasado 30 de junio en Lisboa. El importe total se abonará a plazos: la compañía desembolsará 4.500 millones al cierre de la operación, 1.000 millones el 31 de diciembre y los últimos 2.000 millones que completan la cantidad el 31 de octubre del 2011. Este aplazamiento le permite calcular a Telefónica que el valor presente de la transacción se limita a 7.300 millones de euros. Una vez comprado el paquete accionarial de Portugal Telecom en Brasilcel, Telefónica presentará una oferta pública de adquisición sobre las acciones ordinarias de Vivo que no son titularidad de Brasilcel. Representan en torno al 3,8% del capital social de Vivo, y el valor de esta operación se estima en 800 millones de euros.