Cientos de vuelos retrasados y colapso en las gasolineras por la doble jornada de protestas vivida en Grecia

La Voz ATENAS/EFE/DPA.

ECONOMÍA

Los empresarios del turismo también expresaron su temor a quedar sin abastecimiento de productos en plena temporada turística.

27 jul 2010 . Actualizado a las 21:18 h.

Los propietarios de camiones de transporte de cargas y de petróleo en Grecia iniciaron ayer jornadas de protestas debido a que el Gobierno ha comunicado que abrirá la profesión con nuevas licencias, lo que supone la liberalización de un oficio que desde 1971 tenía sus plazas limitadas a un máximo de 30.000.

Las protestas han ocasionado largas colas en las gasolineras debido al miedo de los dueños de vehículos privados al riesgo de quedarse sin gasolina por falta de abastecimiento si las cisternas de gasolina continúan sus paros. Los empresarios del turismo también expresaron su temor a quedar sin abastecimiento de productos en plena temporada turística.

La situación griega sigue empeorando. Cientos de vuelos han sido retrasados en todos los aeropuertos helenos debido a otra huelga en el transporte, esta vez se trata de los controladores aéreos que tratan de reivindicar la modernización del servicio, según fuentes del aeropuerto de Atenas. Para poner en marcha esta huelga de celo, los controladores decidieron seguir al pie de la letra las regulaciones internacionales de seguridad de vuelos, lo que significa que pueden volar en el espacio aéreo griego menos aviones, ya que solo se permiten 44 por hora. Dicha restricción supuso que desde la madrugada del domingo hasta ayer se retrasaran 127 vuelos, se cancelaran 4 y que los retrasos se situaran entre los 15 minutos y las 4 horas.

Las protestas han sido adoptadas por un período indefinido, después de la decisión de un tribunal ateniense de calificar de «ilegales y abusivas» las huelgas de 24 horas rotativas anunciadas inicialmente a partir del domingo. Los empresarios del turismo griego han hecho un llamamiento a los controladores para que cesen sus protestas porque, en medio de la temporada alta, asestan un golpe al sector que ya está sufriendo -debido a la difícil situación económica y social- un descenso del 10% en la demanda.