Industria inyecta un nuevo aval a Factoría Naval y dice que «ya no hay motivo para el concurso»

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA/LA VOZ.

ECONOMÍA

El astillero genera cerca de un millar de empleos a través de 390 auxiliares

02 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Ya no hay ninguna razón para que Factoría Naval entre en concurso de acreedores». Con esta contundencia se mostró ayer el conselleiro de Industria, Javier Guerra, tras explicar que la Xunta asumirá un nuevo aval de 1,5 millones de euros para finalizar uno de los barcos nórdicos encargados por la armadora Esvagst. Tras haber alcanzado un acuerdo con la compañía danesa, quedaba por cerrar la negociación con las entidades financieras -Bancaja, Caixanova y Caixa Galicia-, que después de innumerables reuniones aceptaron a última hora del miércoles aportar liquidez al astillero por valor de 14 millones de euros.

A estas dos patas -las más complicadas de cerrar durante todo el proceso concursal- se suma el respaldo de los proveedores a una quita del 33% en los 56 millones de euros que les debe Factoría Naval. Con estos tres acuerdos cerrados, las exigencias de la Xunta están cumplidas y Factoría Naval, en suspensión de pagos desde el pasado 18 de junio, podrá reanudar su actividad.

Ahora la pelota está en el tejado del astillero dirigido por Juan Rózpide, que deberá reunir la documentación para presentar un documento en el Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra desistiendo del concurso de acreedores. «Se han hecho las negociaciones a todos los niveles y ahora tienen que cumplir el plan de negocio. La empresa es conocedora del acuerdo y hemos pedido que hagan un esfuerzo para que pongan el capital», indicó Guerra.

Inyección millonaria

La Xunta exigía, para conceder un aval del Igape de 13 millones de euros y préstamos participativos de 4 millones a través de Xesgalicia, un acuerdo a tres bandas con las entidades financieras, un pacto con Esvagst, para que contribuyese a la construcción de los buques pendientes con un mínimo de 2,4 millones de euros, la renuncia de las 390 auxiliares a 19 millones de euros de deuda y una ampliación de capital de los accionistas -Pablo Comesaña (45%), José María Suescun (45%) y Caixa Galicia (9%)- de 3,3 millones de euros. Respecto al ERE que afecta a los 80 trabajadores fijos, el departamento de Guerra cree que la anulación del concurso debería ir vinculada a la suspensión del ERE para poder sacar adelante los trabajos pendientes de entrega.

«La dirección de la Factoría Naval asume la exigencia de la gestión en función del plan de negocio que tiene que aplicar y habrá un control sobre el uso de los fondos públicos, porque tienen que asumir su responsabilidad y devolver a todos los gallegos la confianza», señaló el conselleiro de Industria acerca de la inyección millonaria que la Administración autonómica le concede a una compañía que genera más de mil empleos indirectos.