La venta de oficinas de las dos cajas gallegas condiciona la negociación del pacto laboral con los sindicatos

M.?Á.?R. / R.?S. LA VOZ/REDACCIÓN.

ECONOMÍA

El número de empleos afectados por esta venta en bloque de oficinas rondará el millar.

01 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los cinco sindicatos representados en las cajas de ahorros gallegas se reunirán mañana para debatir una estrategia de negociación. El martes se constituirá formalmente la mesa laboral que, inicialmente, se ha dado de plazo dos meses para cerrar un acuerdo.

Portavoces laborales y entidades tendrán que definir el nuevo convenio para la caja fusionada, las condiciones de las prejubilaciones que afectarán a cerca de 1.200 trabajadores, y la situación en la que quedarán las firmas auxiliares.

Fuentes sindicales admitieron que la venta prevista de un lote próximo a las 230 sucursales en toda España, Europa y América complicará las negociaciones. «No será lo mismo calcular los costes de cualquier medida propuesta para una plantilla de 5.400 trabajadores, que para otra de 6.500», indicó un portavoz de la CIG.

El número de empleos afectados por esta venta en bloque de oficinas rondará el millar. Inicialmente, las cajas prevén que el comprador asuma tanto el negocio de las sucursales como sus dependencias inmobiliarias y también la plantilla. Pero en la práctica las cajas ya le han reconocido a los sindicatos que por ahora no hay comprador. Las dos entidades se han dado de plazo un año y medio para materializar esta venta, incluida en el plan de desinversiones, que en total sumará 12.900 millones y que incluirá parte de la actual cartera industrial.

En el plan de negocio presentado al Banco de España se aclara que la pérdida estimada de negocio por el traspaso de estas oficinas rondará los 3.800 millones. Y en los cálculos de plantilla tampoco se cuenta con los cerca de mil empleados afectados.

De los 1.200 trabajadores a prejubilar, al menos 450 provendrán de los servicios centrales, mientras que otros 700 serán de la red comercial. Los sindicatos están divididos. Algunas centrales son partidarias de elaborar una plataforma conjunta y otras prefieren que sean las entidades quienes expongan su plan para luego discutirlo.

Las claves del pacto laboral pasarán inicialmente por las condiciones de las prejubilaciones, que incluyen no solamente el porcentaje del sueldo que seguirán cobrando los trabajadores hasta la edad real de jubilación, sino también el pago de las cotizaciones a la seguridad social, y la cotización a los planes de pensiones. También habrá que conjugar las diferencias en la carrera laboral de las dos cajas, los complementos retributivos (distintos entre Caixa Galicia y Caixanova), el plan de igualdad, los planes de pensiones, horarios y calendario laboral.