Fitch afirma ahora que la preocupación por la solvencia de España es «exagerada»

La Voz MADRID/AGENCIAS.

ECONOMÍA

Funcas vaticina que los recortes de Zapatero devolverán el país a la recesión.

24 jun 2010 . Actualizado a las 02:14 h.

Apenas un mes después de haber recortado un escalón (de AAA hasta AA+) la calificación de la deuda soberana española, siguiendo la estela marcada por Standard & Poor's, la agencia de calificación Fitch hizo público ayer un documento en el que califica de «exagerada» la preocupación por la solvencia de España, a menos que el riesgo de desaparición del euro sea mayor de lo previsto.

En un informe titulado Crisis de la deuda soberana, los analistas detallan algunos de los atributos positivos de la economía española, como los elevados ingresos y la diversificación económica, la fortaleza del sistema financiero, el moderado endeudamiento del Estado y la credibilidad de las medidas adoptadas por el Gobierno de Zapatero para reducir el elevado déficit público.

Es en el altísimo endeudamiento del sector privado donde radica, según Fitch, la mayor amenaza para la recuperación española, a la que hay que sumar su «estructuralmente» baja competitividad. En este sentido, los analistas de la agencia añaden que los mayores desequilibrios en el seno de la zona del euro se han producido entre Alemania y España, ya que la mayor parte de la deuda del sector privado español está en manos germanas.

No obstante, el informe asegura que el riesgo de que se rompa la moneda única europea es, a corto y medio plazo, escaso, gracias al plan de rescate de 500.000 millones de euros ideado por los países de la eurozona y al programa de compra de deuda soberana emprendida por el Banco Central Europeo.

Volatilidad

El documento también apunta como un factor de estabilización los diferentes programas emprendidos por distintos Estados para reducir el déficit público. Pese a estas medidas, Fitch advierte sobre la elevada volatilidad de los mercados, que, en su opinión, no desaparecerá hasta que este conjunto de acciones surtan el efecto deseado.

Asimismo, Fitch critica la debilidad de la política económica europea en su conjunto. En este sentido, subraya que la Vieja Europa no fue capaz de prever la urgencia de adoptar medidas fiscales, dejando la zona euro a merced de la la crisis financiera global.

Y si Fitch dio la de cal, la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) se encargó de la de arena, pronosticando que el duro programa de recortes de gasto e inversión públicas aprobado en mayo por el Gobierno volverá a hundir el producto interior bruto (PIB) en tasas negativas en el tercer y cuarto trimestre del año, tras el fugaz crecimiento del 0,1% registrado en el período enero-marzo. Para el 2011, las cajas esperan que la actividad crezca de forma muy moderada cada trimestre, lo que lastrará la creación de empleo.

En el último número de sus Cuadernos de información económica, que lleva por título Previsiones a la Carta, Funcas avisa de que el tímido repunte del PIB del primer trimestre -que explica por la expansión del 5,9% del consumo de las Administraciones públicas- «no significa que estemos saliendo de la crisis». Las condiciones económicas, subraya, siguen sin ser las propicias para una recuperación sólida y sostenida.

En cualquier caso, la recaída prevista por Funcas en su informe será puntual, ya que para el 2011 sus expertos pronostican que las tasas de crecimiento intertrimestral volverán a ser positivas, aunque en todo momento se mantendrán en niveles muy moderados. Tanto que lastrarán la deseada recuperación del mercado de trabajo.

Zapatero volvió a dejar claro ayer que no comparte esas previsiones tan pesimistas. Durante la sesión de control en el Congreso atribuyó las dudas sembradas en torno a la solidez de la economía española a rumores y a estimaciones «exageradas».