Cientos de alemanes salen a la calle contra el tijeretazo de Merkel

Enrique Müller BERLÍN.

ECONOMÍA

El primer ministro francés anuncia un plan para recortar el gasto público en 45.000 millones hasta el 2013

13 jun 2010 . Actualizado a las 03:27 h.

Después de soportar durante los últimos ocho meses luchas internas que hicieron temer por el futuro de la coalición de Gobierno, además de severas críticas a su liderazgo, Angela Merkel pudo el lunes anunciar una decisión que debía servirle para crear la oportunidad de un nuevo y prometedor comienzo. Ese día, la canciller dio a conocer en Berlín un «histórico paquete de ahorro» de 80.000 millones, que debe ayudarle a cumplir con los requisitos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y, a la vez, sentar un ejemplo para los países de la zona euro.

Pero ni Merkel ni sus socios de Gobierno podían saber que el programa destinado a reducir el déficit presupuestario del país provocaría una inédita ola de protestas entre la oposición, sindicatos y agrupaciones sociales, y que terminaría contaminando a las filas de la Unión Cristiana Democrática, el partido que preside desde hace 10 años. El aperitivo de lo que se avecina pudo catarse ayer, cuando centenares de alemanes salieron a las calles en Berlín y Stuttgart para protestar contra el mayor plan de ajuste desde la posguerra.

Los enemigos políticos de la canciller han unido sus voces para acusarla de penalizar a los menos pudientes, con una severa reducción de prestaciones, y de favorecer a las personas de altos ingresos por no haber querido aumentar los impuestos. Los economistas, en cambio, denunciaron que el paquete podría congelar el consumo.

Lavar y centrifugar

« Mutti ajustó la lavadora en el ciclo más suave para la clientela del Partido Liberal, pero conectó el ciclo de centrifugado para las familias sin empleo, las ciudades y comunas», dijo el presidente del Partido Socialdemócrata, Sigmar Gabriel, que utilizó el apodo de Merkel (mamá) para destacar que la coalición de Gobierno no había hecho otra cosa que defender los intereses de los ricos y el electorado del socio. Mientras, el jefe del grupo socialdemócrata y ex ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, apremió ayer a convocar elecciones anticipadas ante los múltiples disensos en la coalición de Merkel.

Las de Alemania no fueron las únicas protestas. En Roma, miles de personas se manifestaron contra el programa de ajuste del Gobierno para afrontar la crisis, un plan a dos años que pretende situar el déficit en el 2,7% y que los sindicatos critican que se ceba en «trabajadores y jubilados».? Y Francia podría ser la siguiente en la relación. El primer ministro francés, François Fillon, avanzó ayer que habrá que disminuir de aquí al 2013 el gasto público en 45.000 millones de euros y que será necesario reformar las pensiones y subir impuestos.?