La nueva responsable de la Fega quiere que las directivas lleguen al verdadero poder ejecutivo de las empresas
03 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Irene Bonet, abogada coruñesa de 46 años, ha concitado unanimidad en torno a su figura, y tiene ganas de cambiar el funcionamiento de la Federación de Empresarias de Galicia (Fega), que preside desde ayer, tras culminar con éxito el proceso electoral.
-¿Qué piensa hacer para superar la brecha de la desigualdad entre hombres y mujeres en el mundo de la empresa?
-Entendemos que en la mujer empresaria se ha producido una gran profesionalización. Antes había la brecha en la preparación, en la carrera, en el posgrado... Si pensamos en la empresaria de hace 20 años y en la de ahora, esta diferencia cultural se ha superado. El problema puede estar no tanto en la Administración, porque ahí hay oposiciones, como en las empresas.
-¿Y cómo piensa afrontar la lucha contra esa discriminación que todavía persiste?
-La Fega tiene que ser punto de encuentro de las mujeres empresarias gallegas y de las que están en puestos de dirección, mediante jornadas y foros. Hay que ver, por ejemplo, qué dificultades tienen para llegar a la presidencia. Es cierto que en la dirección hay mujeres, pero siempre ligadas a recursos humanos, no al poder ejecutivo. En Citroën, por ejemplo, si hay una o dos en el consejo de administración es mucho contar. Igual sucede en las cajas. Este es un recorrido que los hombres ya han hecho. No obstante, las nuevas generaciones ya no tienen esa idea de diferenciar hombre/mujer. Los jóvenes lo ven en términos de resultados. -Quizá sea usted la presidenta de la Fega más «unánime» de todas. ¿Cómo ha logrado una candidatura única de tanto consenso? - Es verdad, hemos concitado la unanimidad y no es habitual, en veinte años de vida de la Fega No se ha avanzado más en la federación porque siempre ha habido rencillas y luchas de poder entre las directivas provinciales. Casi siempre se quería tener a la provincia de A Coruña en la presidencia. Lugo ha estado una vez en veinte años y la candidatura de consenso sirve para hacer una ruptura con la etapa anterior. Por tanto, antes había mucha rencilla y poco trabajo.
-Pero A Coruña vuelve a estar en la presidencia de la Fega...
-Sí, pero queremos modificar los estatutos y limitar el tiempo en el poder, porque hasta ahora se podía estar indefinidamente. Una provincia llegaba a la presidencia y podía continuar porque era renovable. Y creemos que todo el mundo tiene derecho a participar, por lo que vamos a limitar el mandato no ya a ocho, sino a cuatro años y a rotar la presidencia.
-Cómo se ha producido el relevo de su predecesora?
-Había una falta total de comunicación, pero desde noviembre se le pidió el cese, que no se produjo hasta el 19 de abril, y tenía toda la junta directiva en contra. Y no estamos acostumbrados a trabajar así, sino a colaborar.
-¿Qué le parece la reforma laboral y las medidas del Gobierno contra la crisis?
-La reforma laboral es necesaria, porque los costes sociales son muy altos. Las medidas anticrisis también son necesarias, pero impopulares. Respecto a los funcionarios, quiero decir que a los trabajadores ya se les ha bajado el sueldo en muchas empresas privadas, para que no se eliminen puestos de trabajo, pero en su caso ha sido a la brava.