Enrique Bañuelos saca a bolsa su nueva Astroc brasileña

Efe

ECONOMÍA

04 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La constructora brasileña Agre, resultante de la fusión de Agra, Kablin Segall y Abyara y cuyo accionariado está liderado por Veremonte Participaciones, propiedad del empresario español Enrique Bañuelos, debutó ayer en el índice Ibovespa, que agrupa a los principales valores de la Bolsa de São Paulo, el equivalente al Ibex madrileño. La acogida de los inversores no fue la esperada, ya que los títulos -que fueron incluidos en la lista de 66 empresas con cuyas cotizaciones se calculará el Ibovespa a partir de hoy y al menos hasta el 31 de agosto próximo, cuando la composición del índice volverá a ser redefinida- abrieron la sesión con una bajada del 1,64%.

Con su acción valorada en la apertura en 7,77 reales (3,4 euros), Agre comenzó representando el 1,033% de la capitalización total del selectivo brasileño. Este índice, que incluye los títulos más importantes y negociados en la Bolsa de São Paulo, mide el promedio de las cotizaciones en el mercado brasileños de acciones, que suponen más del 80% del total de negocios y del volumen financiero de la mayor Bolsa de América Latina.

El salto de Agre al selectivo brasileño se produce apenas tres meses después de que el pasado 10 de febrero se oficializase la fusión de las tres constructoras que constituyeron el grupo inmobiliario y que, hasta ese momento, cotizaban en el parqué de forma individual.

Su ingreso en el Ibovespa coloca a la empresa al lado de las cuatro grandes constructoras brasileñas cotizadas, que cuentan con una gran tradición en el selectivo (Cyrela, PDG, Grafisa y Rossi).

El español Enrique Bañuelos, mediante su sociedad de inversión Veremonte, posee el 24,44% de Agre, lo que le convierte en el socio mayoritario. Teniendo en cuenta los resultados de las tres compañías que hoy la conforman, Agre registró el año pasado ventas contratadas por valor de 1.590 millones de reales (918 millones de dólares).

Bañuelos personificó en España el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, cuando las acciones de Astroc, empresa que logró multiplicar por once su valor en Bolsa, se desinflaron al conocerse un informe de auditoría que criticaba el modelo de negocio especulativo de la empresa.