Al hacer el zumo, aunque sea natural, se pierden las fibras que tienen la función de disminuir la absorción de los azúcares.
23 abr 2010 . Actualizado a las 20:43 h.Encima de cualquier campaña publicitaria, comparativa o no, está la voz del consumidor, quien tiene la última palabra a la hora de adquirir uno u otro zumo. Sin embargo, hay factores nutricionales que deben considerarse antes de elegir.
Según Noa Vázquez Rendal, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y asesora dietética, la mejor opción es «comer directamente la naranja, puesto que al hacer el zumo, aunque sea natural, se pierden las fibras que tienen la función de disminuir la absorción de los azúcares al organismo».
En cuanto a los zumos previamente elaborados que se ofertan en el mercado, Vázquez considera que cuanto más tiempo pasa entre el momento en que se exprime y se consume la fruta, más vitaminas y propiedades se pierden.
Aún así, cuando no se tiene el tiempo suficiente para elaborar el zumo en casa de forma natural, es preferible consumir productos exprimidos que los que se elaboran a partir de concentrados, puesto que estos últimos pasan por más procesos industriales.
Las bebidas que a manera de edulcorante contienen fructosa no natural como el jarabe de maíz, advierte la especialista, son mucho más nocivos para el organismo y dificultan el trabajo del hígado.