Aumentan las voces en el seno de la CEOE que consideran inadecuada la continuidad de Díaz Ferrán
22 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Marsans sigue vendiendo billetes, al menos de aerolíneas amigas como Iberia o Air Europa, con las que ha echado mano de su antigua relación para sortear la prohibición impuesta por la Asociación Internacional de Líneas Aéreas (IATA), que le ha retirado el permiso para comercializar pasajes. Los clientes que se acerquen a cualquiera de los 500 puntos de venta del grupo controlado por Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual podrán llevarse a su casa un título perfectamente válido para viajar. Esta ha sido la salida de emergencia que ha encontrado Marsans, mientras busca desesperadamente los 20 millones de euros en avales que le ha exigido la IATA para devolverle la autorización. Una medida calificada de «injusta y desproporcionada» por Gonzalo Pascual, y que ha llevado al grupo turístico a presentar una demanda por daños y perjuicios contra la patronal aérea que ha recaído en el Juzgado Mercantil número 12 de Madrid.
En su escrito, Marsans reclama a la IATA «una indemnización millonaria», asegura Pascual, así como la anulación inmediata de la retirada del permiso. El directivo, que rehusó comentar las negociaciones con la banca, que se presentan difíciles, defendió la necesidad de «trasladar un mensaje de calma y confianza» a los clientes del grupo. «Hemos resuelto el asunto en pocas horas; si hubiera pasado lo mismo con cualquier otro, ya habría quebrado», afirmó.
Marsans ha salvado el tipo, por el momento, gracias a antiguos clientes como Iberia, que representa la mitad de sus ventas de billetes. Fuentes de la aerolínea señalaron que aunque respetan y no cuestionan en modo alguno los criterios de la IATA, han decidido «ayudar» a la firma.
Venta indirecta
La venta se hace ahora de forma indirecta, pues es Iberia y no Marsans la que emite y cobra al cliente. Hasta ahora, la agencia cobraba el pasaje y después abonaba ese dinero, menos las comisiones correspondientes, a la patronal de las aerolíneas que, a su vez, lo pagaba a estas.
En este balón de oxígeno participan también Spanair, Air Europa, Vueling y British Airways.? Mientras tanto, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, que hasta ahora había defendido que el problema de Marsans era estrictamente el de una empresa privada, se mostró ayer confiado en que la IATA adopte una postura «flexible» para que puedan reactivarse las licencias. Desde los sindicatos, los secretarios generales de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez, mostraron su preocupación por el asunto. No por las consecuencias para Díaz Ferrán, explicaron, sino por el impacto sobre el sector turístico español y, sobre todo, por el futuro de los miles de trabajadores de Marsans.
Junta de la CEOE
Los órganos de dirección de la CEOE, reunidos ayer, esquivaron los problemas de Díaz Ferrán y se centraron en sus demandas de reforma laboral y en la precaria situación de la economía española. Pero lo cierto es que la división en el seno de la patronal comienza a ser palpable y, aunque a cuentagotas, aumentan las voces que consideran inapropiado que un empresario con graves dificultades financieras en sus negocios lidere la organización.
Al presidente de la Cepyme, Jesús Bárcenas, quien encabezó el movimiento contra Díaz Ferrán, y a los responsables de las patronales de Estanqueros, Manuel Fernández, y de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana (Aerte), Alberto Jiménez, que ya se manifestaron el mes pasado en la misma línea, se sumaron ayer el máximo dirigente de los empresarios de Zamora, Ángel Herrero, y el presidente de la Confederación de Castellón, José Roca. A la entrada a las reuniones Herrero ironizó con que «Díaz Ferrán es un buen representante de la CEOE, pero otros en su lugar habrían dejado el cargo para no perjudicar a la organización». Roca, por su parte, hizo hincapié en que «la situación es lamentable».?