Emilio Pérez Nieto, presidente del consejo de administración de Pérez Rumbao, toma el relevo de José Silveira al frente de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF). Acumula una dilatada trayectoria al frente de distintas asociaciones e instituciones y asume esta nueva etapa con las ideas muy claras. «Nosotros no tenemos una postura reivindicativa de subvenciones, porque luchamos por la libertad de empresa».
-¿Qué supone en Galicia la empresa familiar?
-En la asociación somos sesenta empresas, y estamos hablando que las entidades familiares en facturación suponen en torno al 12 y el 14% del producto interior bruto, a lo que hay que sumar la cantidad de empleo que se canaliza a través de las pequeñas y medianas empresas que también son familiares.
-¿Cuál es el perfil?
-Estamos hablando de entidades genuinamente familiares que van desde cientos de trabajadores a otras de ocho o diez empleados. En el elenco de sectores están todos representados y son empresas radicadas en Galicia. -¿El hecho de partir de un núcleo familiar le confiere ventajas o desventajas para afrontar la crisis? -Las empresas familiares resisten mejor la crisis porque están mucho más comprometidas. El empresario implica todo su patrimonio en ellas y también invierte sus beneficios mayoritariamente en su empresa. -¿Qué retos se plantea como presidente de la AGEF? -Comunicar lo que somos, decirle a la gente qué es una empresa familiar, qué papel juega en la sociedad y cuáles son nuestras problemáticas específicas. -Parece que todas las ayudas para sortear la crisis van a las grandes empresas y se olvidan las pequeñas. -Nosotros como asociación no tenemos una postura reivindicativa de subvenciones, sino que tenemos otras en áreas como la fiscalidad. En su momento reivindicamos la supresión del impuesto de patrimonio, el impuesto de sucesión -que parece que siempre perjudica al que ahorra-, o por ejemplo la desgravación del impuesto por reinversión del beneficio, para que los que invierten tengan una ventaja fiscal respecto a los que no lo hacen. -Acaba de mantener un almuerzo coloquio con el presidente de la Xunta, ¿expresaron estas reivindicaciones? -Era la primera reunión institucional y no era el momento, pero sí hay un fluido diálogo sobre esta problemática.