Díaz Ferrán sobre su relevo en la presidencia de la CEOE: «Ni hay vacante ni se espera que la haya»

Natalia Bore

ECONOMÍA

Resta importancia a las críticas de Bárcenas, porque no las realizó en la junta directiva

19 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«No hay vacante ni se espera que la haya». Así de contundente se mostró ayer en Sevilla el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ante las preguntas de los periodistas sobre si dimitirá de su cargo por los problemas que atraviesan sus empresas.

Pese a que los apoyos con los que cuenta en la organización parece que no son ya tan fuertes ni entusiastas como lo eran el pasado diciembre, cuando sí puso su cargo a disposición de la organización, Díaz Ferrán insiste en que no tiene pensado irse.

De la misma opinión, es decir, convencido de que el actual presidente es la mejor opción para la CEOE, es Santiago Herrero, que ayer fue reelegido por tercera vez como presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).

En el acto, Díaz Ferrán dijo sentirse «absolutamente respaldado» por la patronal andaluza, y en su intervención elogió el «brillante» trabajo realizado por su «buen amigo» Santiago Herrero, tanto en Andalucía como en la CEOE, donde preside la comisión de relaciones laborales, después del acuerdo de negociación colectiva alcanzado recientemente para los próximos tres ejercicios.

El responsable de la patronal andaluza correspondió a las palabras del presidente echándole un capote ante las críticas vertidas por Jesús Bárcenas, presidente de la Confederación Española de Pequeñas y Medianas Empresas (Cepyme), que ayer declaró de nuevo que sus asociados no se sentían representados por Díaz Ferrán, que -en su opinión- debería haber dimitido en diciembre.

Herrero instó a Bárcenas, al que sin embargo no nombró, a que «dé la cara» y hable en los órganos de gobierno de la patronal y no en la calle, tras reiterar que en la reunión que la junta directiva celebró el miércoles no oyó manifestación crítica alguna contra el presidente.

Lo mismo dijo el propio Díaz Ferrán, al señalar que «jamás» oyó «ni una sola voz ni una sola discrepancia en los órganos de la CEOE». «Lo que dice fuera [Bárcenas] no sé a qué se refiere», sentenció. Por su parte, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, volvió a afirmar desde Bruselas que la situación de las empresas de Díaz Ferrán no afecta a su condición de interlocutor en el diálogo social.