Zapatero estudia crear un fondo para rebajar el coste que tienen los despidos para las empresas

Elisa García

ECONOMÍA

La fórmula no afectará a los derechos de los trabajadores, que seguirán cobrando la misma indemnización

06 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La modificación del contrato de fomento del empleo es la estrella de la reforma laboral propuesta por el Gobierno, cuyas líneas generales, sin medidas concretas, detalló ayer el presidente Zapatero. Los cambios, que incluyen dos nuevos modelos de contratos a tiempo parcial, estarán encaminados a descargar a las empresas de sus costes, pero no tocarán un ápice los derechos de los trabajadores. De sus declaraciones se desprende que el mercado de trabajo español podría contar en breve con una medida novedosa encaminada a subvencionar el precio del despido. La manera de lograrlo estaría basada en experiencias europeas. Una de ellas es la creación de un fondo cuya financiación sería determinada en la negociación a tres bandas, dado que el jefe del Ejecutivo insistió en que su proyecto está abierto al consenso con los sindicatos CC.?OO. y UGT y las patronales CEOE y Cepyme.

Rodríguez Zapatero quiso tomar ayer las riendas de la reforma y del diálogo social tripartito, que tantos dolores de cabeza le dio en julio. Y decidió comunicar personalmente a los agentes sociales su propuesta. Para ello citó en la Moncloa a los líderes de las cuatro organizaciones y les explicó su proyecto durante más de tres horas.

El contrato de fomento del empleo, de carácter indefinido, nació en 1997 con el consenso de empresarios y sindicatos. Posteriormente, recibió el visto bueno del Gobierno, entonces de corte popular. El ministro de Trabajo era Javier Arenas, que obligó a los interlocutores a negociar «hasta la saciedad». Se trata de una modalidad que facilita el empleo estable de parados y de ocupados temporales.

Extensión progresiva

Al principio únicamente estaba destinado a los colectivos más problemáticos para encontrar un empleo. Poco a poco se extendió a otros grupos. En estos momentos, solo los hombres de 30 a 45 años no pueden utilizarlo. Su principal característica es que conlleva un despido más barato que el correspondiente al contrato indefinido ordinario. Las indemnizaciones en la ruptura improcedente se quedan en 33 días por año de servicio, en lugar de los habituales 45 días. También rebaja las mensualidades a pagar, en lugar de 42 a 24. Sin embargo, a menudo los empresarios ignoran sus ventajas y se inclinan por el indefinido ordinario.

Para Rodríguez Zapatero es imprescindible reducir la excesiva temporalidad del mercado de trabajo, lo que obliga a adoptar medidas que «ensanchen la contratación indefinida». Aseguró que todos los interlocutores coinciden en la conveniencia de buscar una fórmula que fomente la contratación indefinida y, para ello, «tenemos el contrato de fomento». «Hay un camino para lograr ese objetivo, pero hay que desarrollarlo en un proceso de diálogo», insistió. El jefe del Ejecutivo subrayó que su proyecto está «muy meditado» con «una última lectura en el Consejo de Ministros», es decir, que hasta este viernes la propuesta no estuvo concluida.

Jóvenes y jornada

El presidente destacó otra prioridad de la reforma: que los jóvenes encuentren empleo. Su idea es un programa específico basado en la cooperación con las comunidades autónomas, encaminado a sacar del paro a los menores de 25 años, con escasa cualificación profesional o muchas dificultades para el reciclase laboral. Unido a esta pretensión, el Gobierno prevé impulsar la formación que en muchos casos resulta ineficaz.

Otra iniciativa es la utilización de la reducción de jornada como ajuste laboral, en lugar de los despidos.