Aunque los compases iniciales de la sesión hacían presagiar una jornada tan negra como la de la víspera (a primera hora el Ibex llegó a perder los 10.000 puntos con una caída superior al 10%), al final, la sangre no llegó al río. Los inversores suavizaron el correctivo impuesto a la renta variable y la caída quedó reducida al 1,35%.
Pese a ello, el Ibex firmó su peor semana en casi un año, con un descalabro del 7,7% y la pérdida de 29.000 millones de capitalización.
Peor fueron las cosas en el mercado de deuda, donde la prima de riesgo (diferencial de rentabilidad entre el bono español y el alemán) volvía a superar los cien puntos básicos, mientras los seguros de impago (los ya famosos credit default swaps ) alcanzaban nuevos récords, en 182. Eso significa que el coste de asegurar una emisión de bonos de España a cinco años se eleva a 182 euros anuales por cada 10.000 euros de deuda. En Grecia es de 445 euros.