Javier Losada reclama un acuerdo para salvar Superco y pide que la crisis no destruya puestos de trabajo
ECONOMÍA
El alcalde de A Coruña, Javier Losada, mostró su «preocupación» por la noticia de que Superco, promotora de dos de los principales centros comerciales de la ciudad, se haya visto obligada a acudir al juez para declarar su insolvencia y acogerse a un preconcurso de acreedores. «Es un tema que no afecta solo a mi ciudad, sino que tiene más puntos implicados, por lo que sería conveniente que se clarificara cuanto antes la situación de la sociedad para tranquilizar tanto a los empresarios como a los consumidores», indicó el alcalde coruñés.
Javier Losada también mostró su deseo de que se alcance cuanto antes «algún tipo de acuerdo que garantice la viabilidad de la empresa y de sus inversiones, tanto en A Coruña como en el resto de ciudades implicadas». Además, exigió que esa solución «no repercuta en ningún caso en la pérdida de puestos de trabajo ni en la disminución o perjuicio de las condiciones laborales de sus asalariados».
Superco acudió al juez tras ser incapaz de hacer frente a un pasivo de 150 millones de euros, de los cuales le debe 100 a Caixa Galicia, cuatro al Banco Pastor y otro tanto al Santander. El principal problema de la compañía es el bloqueo de Aranjuez Plaza, un área comercial ya acabada que aún no ha sido inaugurada por carecer de accesos. Martinsa-Fadesa, la constructora que debía de haber urbanizado la zona, suspendió pagos y dejó la obra sin rematar.
Posible ampliación de capital
Según fuentes próximas a las negociaciones entre la empresa y la banca, los accionistas de Superco confían en llegar a un acuerdo antes que ratificar la solicitud del proceso concursal. La solución que se estaría buscando, explican, sería una ampliación de capital para que los bancos aceptasen refinanciar la deuda, y que la empresa pudiera seguir siendo viable a medio plazo.
Además del problema de los accesos, en vías de solución tras un acuerdo entre el Ayuntamiento de Aranjuez y la Comunidad de Madrid, la empresa topó con la crisis que sufre el sector de la distribución en España. «Es un negocio que tiene un problema de sobrecapacidad. En los años previos a la crisis se planearon demasiados centros, y desde hace un año es muy difícil encontrar quién quiera establecerse en ellos», explica una fuente del sector. A Superco, la crisis le pilló «con un gran endeudamiento y con el problema adicional de Aranjuez».