Caixanova planteará dudas a Facenda sobre la aplicación de los cambios en el consejo de la entidad

La Voz

ECONOMÍA

03 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La prudencia y el silencio envuelven los movimientos de Caixanova respecto a su futuro. El último consejo de administración no profundizó sobre la estrategia a seguir después de que la Xunta apostase abiertamente por la fusión de las dos entidades gallegas, anunciase el veto a cualquier alianza con cajas de fuera de la comunidad y pusiera en marcha la renovación de la Lei de Caixas, que eliminará a los políticos de los órganos de representación, donde, por primera vez, se sentarán representantes del Parlamento autónomo.

En el seno de la caja viguesa se da por hecho que abrirá una batalla legal soterrada contra la Lei de Caixas, aunque será imposible recurrirla directamente. Entre las opciones que se manejan está la petición de aclaraciones a la Consellería de Facenda sobre la renovación del consejo de administración y la asamblea general. En fuentes de Caixanova se considera poco claro cambiar estas estructuras sin aprobar antes una reforma de los estatutos. Por decirlo de una manera más clara, consideran que los cambios forzados por la nueva legislación están en clara contradicción contra los estatutos vigentes y que, hasta que no se cambien, no deberían contradecirse.

Tramitación

La Lei de Caixas que aprobó el parlamento el pasado 29 de diciembre entrará en vigor posiblemente la próxima semana, con su publicación en el Diario Oficial de Galicia . A partir de entonces se abrirá una plazo legal para la presentación de recursos por parte de diputados, senadores y el Consejo de Ministros, únicos órganos facultados para arremeter legalmente contra esta norma gallega.

En medios de Caixanova no se descarta incluso que la actual dirección de la entidad «siga sus planes previstos» y plantee formalmente un sistema institucional de protección (también llamado fusión fría) con entidades de fuera de Galicia, forzando así una respuesta del Ejecutivo autónomo.

Los «socios» que se han barajado hasta el momento son Cajastur, Caja Burgos, Caja Murcia, Caja Canarias, aunque las conversaciones se han enfriado en el último mes a la espera de las decisiones de la Xunta.