Las autopistas estatales, la cuota fija del teléfono o el gas natural han estrenado el año sin subidas
02 ene 2010 . Actualizado a las 02:07 h.Después de cerrar el 2009 como uno de los ejercicios económicos más difíciles de la historia del país, los bolsillos de los ciudadanos estrenan el nuevo año con subidas importantes en algunos de los servicios básicos, como son la electricidad o el transporte, cuyos precios quedarán absolutamente al margen de las rebajas de enero.
Así, tras las doce campanadas y las obligadas uvas, entraron en vigor las nuevas tarifas de la luz, cuyo incremento ha fijado el Ministerio de Industria en un 2,6% para dieciocho millones de hogares, lo que supone multiplicar por cinco la inflación con la que se prevé cerrar diciembre -el avance del dato armonizado lo hará público el Instituto Nacional de Estadística el próximo día 5-, de apenas el 0,5% interanual. Pero es que la escalada del precio de la energía aún es mayor si se tiene en cuenta que la tasa media anual del IPC durante el 2009 arrojará una caída del orden de las tres décimas, es decir, que la evolución del coste de la vida en el año que expiró fue negativa.
Para el 2010 los expertos avanzan que la inflación podría oscilar entre el 1% y el 1,2%, lejos aún del 2% que el Banco Central Europeo estima de subida habitual año tras año. Pese a ello, el recibo de la luz será más del doble de caro que la inflación prevista (la ya citada subida del 2,6% frente al 1,2% del IPC) y suma un año más de encarecimiento (el quinto) por encima del coste de la vida, empujado por el insostenible déficit tarifario.
Ante esta situación, todo indica que esta revisión de los precios de la electricidad -que solo los 4,2 millones de usuarios que disponen de tarifa de discriminación horaria o de bono social mantendrán congelados- no será la última del año, ya que volverá a decidirse sobre ello el 1 de julio.
Junto con la energía, otro de los golpes que tendrán que encajar los ciudadanos será el de las tarifas del transporte. En lo que respecta a los precios regulados, es decir, aquellos que deben contar con el visto bueno del Gobierno, los trenes sufren la subida más abultada, con un incremento del 6% para el servicio de cercanías, del 5% para los trenes de media distancia y del 4% para los de largo recorrido y alta velocidad.
Los peajes, congelados
Para dar un respiro a quienes viajan por carretera, el Ministerio de Fomento anunció que los precios de las autopistas de peaje dependientes de la Administración General del Estado no solo no subirán, sino que experimentarán descensos de entre el 0,05% y el 0,48%, aunque -por efecto del redondeo- admitieron que en alguno de los recorridos de las autopistas el importe del peaje se quedará en la misma cuantía que en el 2009.
Solo la AP-6, Villalba-Adanero, quedará excluida de la congelación, y su peaje se encarecerá un 2,39% para financiar mejoras en el tramo San Rafael-Villacastín. En cualquier caso, esta será la primera vez que el peaje de las autopistas mantendrá sus precios desde que en el 2002 comenzó a aplicarse el sistema de actualización, que tiene en cuenta el IPC de octubre y la evolución del tráfico de dichas vías, dos variables que fueron negativas en el año que terminó.
Suben correos y la bombona
Desde ayer el precio de la bombona de butano que aún usan alrededor de ocho millones de hogares en España es un 3,4% más caro o, lo que es lo mismo, 36 céntimos más, con lo que alcanza ya los 11,5 euros. Lo que no se encarece es el gas natural, que mantendrá su precio en el primer trimestre del año, hasta que Industria vuelva a revisarlo en abril, de modo que los siete millones de ciudadanos que disponen de este tipo de combustible no pagarán más por él, independientemente del tipo de tarifa que tengan contratada.
En idéntica situación de congelación está la cuota mensual de abono del teléfono fijo, cuota que cobra Telefónica y que fija la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que se mantendrá en 13,97 euros.
Lo que sí será más caro -entre un 4,65% y un 6,25% en función del destino y del peso- será el franqueo de las cartas.