Trece meses después de la caída de Lehman, la economía estadounidense podría estar creciendo de nuevo, pero los expertos creen que la recuperación será moderada y tardará en llegar a los asalariados y a las pymes
18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«La gran recesión ya acabó», decía hace solo unos días Lynn Reaser, director del departamento de Economía de la universidad californiana de Loma Nazarene. Las palabras de Reaser acompañaban un informe de la Asociación Nacional de Economistas Empresariales estadounidenses (NABE, según sus siglas en inglés) en el que se afirmaba precisamente eso, que la crisis ha llegado a su fin. O eso es, al menos, lo que creen la mayoría de los socios de esta organización. Pero, y pese a que casi todos los economistas estadounidenses opinan que el final de la recesión ya ha llegado, también piensan, según este informe, «que la recuperación económica será moderada».
Desde hace unas semanas ya son habituales en los medios de comunicación estadounidenses las referencias al final de la crisis como un hecho. Es cierto que los mercados bursátiles han subido espectacularmente durante los últimos meses, exactamente desde marzo, y que algunos de los grandes bancos han comenzado a ofrecer resultados muy positivos en sus balances.
Y sin embargo todo eso está muy alejado de lo que les ocurre a los estadounidenses medios. Parece como si la brecha entre la economía doméstica y la gran economía de los mercados financieros fuera otra vez gigantesca. Los estadounidenses que viven de sus sueldos y de sus pequeños negocios lo que tienen delante es otra realidad muy distinta. El desempleo ha llegado en Estados Unidos al 9,8%, la tasa más alta desde hace veintiséis años. Además, no ha sido una subida paulatina, sino que en menos de dos años más de siete millones de personas han perdido su empleo. Y no solo eso, incluso los más optimistas sobre el final de la crisis advierten que el paro seguirá creciendo durante algún tiempo.
Además, como resultado de la situación económica, algunos de los estados están muy cerca de la bancarrota. California es uno de los más endeudados. Son muy frecuentes las noticias sobre la reducción de programas estatales a causa de la falta de fondos. Y eso está ocurriendo en prácticamente todos los estados.
A la vez, según los datos oficiales, ni los créditos hipotecarios ni los créditos al consumo están creciendo. Y ese ha sido siempre uno de los indicadores más claros de que la economía marcha bien en Estados Unidos.
Puede ser que eso también esté a punto de cambiar, al menos según el informe de NABE, que dice que «los más de tres años de caída en el sector de la vivienda están cerca de acabar. En el 2010 se producirá, además, un crecimiento considerable». También señalan que tras los años en los que los precios de las viviendas han estado descendiendo, en el 2010 se producirá un aumento del 2%.
Crecimiento del 3%
En general, los economistas anuncian que ya en el segundo semestre de este año la economía está creciendo, exactamente pronostican que ese crecimiento será del 2,9%. En cuanto al 2010, la cifra será un poquito mayor, alrededor del 3%, según los datos de NABE.
Es decir, que mientras los expertos anuncian el fin del desastre económico, los ciudadanos siguen viviendo una situación de crisis. La explicación puede estar en lo que los expertos tampoco dejan de repetir: lo habitual tras una crisis es que la recuperación de la economía real, la que tiene que ver con la vida de los ciudadanos, llegue después que la de los mercados financieros.