UGT y CC.OO. exigen a Feijoo el diálogo social en el día mundial por un «traballo decente»

Luís Villamor

ECONOMÍA

CC.OO. anuncia nuevas protestas y UGT advirtió de la avaricia de los banqueros

08 oct 2009 . Actualizado a las 13:29 h.

La reclamación urgente de diálogo social y la revisión de 29 convenios colectivos, que afectan a 33.000 trabajadores, centraron ayer en Galicia la jornada mundial en favor de un «traballo decente», convocada por la Confederación Sindical Internacional, y secundada por UGT y Comisións Obreiras.

En la comunidad autónoma hay 220.401 parados reales, si se incluyen 6.095 demandantes de empleo no ocupados, que figuran en cursos de formación. La caída de la producción industrial ronda el 20% en los nueve meses del año y los sindicatos contabilizan 33.639 trabajadores pendientes de la revisión de sus respectivos convenios, según fuentes de UGT-Galicia. La cifra asciende a cuatro millones en toda España.

Con este caldo de cultivo, la jornada reunió en la capital de Galicia a unos 4.000 manifestantes, más de 5.000, según los organizadores. El secretario xeral de UGT-Galicia, José Antonio Gómez, achacó la crisis a la «avaricia desmedida» de los gestores del sistema financiero internacional y su «falta de control».

«É tempo de que se revertan nos traballadores os beneficios que o empresario recolleu naqueles tempos de bonanza económica», porque «non son tempos de sacar vantaxes da crise», propuso el líder de UGT, que dedicó una mirada muy crítica a la CEOE. «A súa inmoralidade chega a facerlles proclamar estar preocupados polo futuro do noso sistema de pensións e propor, ao mesmo tempo, reducir cinco puntos a cotización empresarial ao sistema».

Gómez reclamó la apertura del diálogo social al nuevo Gobierno gallego, al que acusó de «paralizalo no que se refire ao desenvolvemento e seguimento dos acordos asinados co anterior Executivo».

Xosé Manuel Sánchez Aguión, secretario xeral de CC.?OO. de Galicia, insistió en reclamar diálogo social y censuró el «afán privatizador do Goberno galego».

El dirigente sindical sostuvo que el diálogo social en Galicia debería servir para poder afrontar «cun maior grado de rigor e urxencia a crise do desemprego e o necesario cambio do modelo produtivo».

En Madrid, las críticas a la banca y la reforma laboral centraron la jornada, que sirvió para alertar sobre la posibilidad de que 50 millones de personas se queden sin empleo en el mundo. Unos 4.000 delegados sindicales se dieron cita en un acto para reclamar mayor control del sistema financiero, así como políticas de empleo y protección de los parados. En la capital de España, el secretario general de CC.?OO., Ignacio Fernández Toxo, consideró al gobernador del Banco de España -partidario de la reforma laboral- el «caballo de Troya puesto por el Gobierno sin intención».

«Me aburre hablar de Mafo», subrayó Toxo, en referencia a las siglas de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al que emplazó a dedicarse a asuntos de su «incumbencia», como la reestructuración del sistema bancario español. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, censuró la «vagancia intelectual» de los que se apuntan a «viejas recetas» y rechazó que la recuperación del empleo pueda llegar con la salida de la crisis en el 2010. Méndez puso en valor que el presidente del Gobierno haya apostado por ampliar las prestaciones por desempleo, y propuso «enderezar» los presupuestos para combatir la crisis, iniciativa que también correspondería a las autonomías.