El ministro alemán de Finanzas había convocado, con apenas cuatro días de antelación, una reunión de los países con plantas de la filial de GM a la que España considera que no merece la pena ir.
08 oct 2009 . Actualizado a las 23:46 h.Miguel Sebastián dejará este viernes plantado al ministro de Finanzas alemán, Karl Guttemberg, para reunirse en solitario con el máximo responsable de Magna, Sigfried Wolf, en busca de más detalles sobre los planes del grupo austriaco-canadiense sobre Opel y, en concreto, sobre la planta de Figueruelas. No será el único, Peter Mandelson, secretario de Comercio británico, tampoco acudirá.
Guttemberg había convocado, con apenas cuatro días de antelación, una reunión de los países con plantas de la filial de General Motors a la que España considera que no merece la pena ir.
Ya en un primer encuentro similar organizado por parte germana, Sebastián criticó que «se nos quiere hacer pagar la factura sin haber visto siquiera la carta»; en relación al reparto de ayudas públicas planteado por Alemania para salvar Opel.
En lugar de acudir a una cita para discutir la manera de financiar un plan que vaciaría Figueruela y le dejaría casi sin futuro, Sebastián tratará el asunto directamente con Magna, al que le recordará que la factoría española es la más competitiva de cuantas tiene la marca en Europa. Y dejará claro que lo conocido hasta ahora de sus planes no recibirá, ni de lejos, el apoyo del Gobierno. Magna pretende recortar de forma notable la capacidad de producción en España, despedir a 1.350 trabajadores y eliminar la nave dedicada al troquelado. Algo que ha levando en pie de guerra los sindicatos y a la industria auxiliar de toda la región.