Las entidades no consideraron suficientes las garantías que ofrecía para inyectarle otros 70 millones en liquidez
12 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La crisis del ladrillo se cobró una nueva víctima. La inmobiliaria Nozar se vio obligada ayer a presentar el concurso de acreedores después de fracasar en su intento de refinanciar los 700 millones de euros de deuda que soporta actualmente. La dirección de la firma (encabezada por el empresario asturmexicano Luis Nozaleda) negociaba desde hace cuatro meses un convenio anticipado de pagos después de haber asumido su insolvencia ante un juzgado madrileño -una novedad introducida en la reforma de la ley concursal de abril, que da un tiempo extra para intentar esquivar la suspensión de pagos-.
Además de la refinanciación, la promotora necesitaba una inyección extra de liquidez de 70 millones de euros para afrontar sus obligaciones a corto plazo y mantener la actividad habitual de la empresa. Aunque llegó a cerrar preacuerdos por un valor aproximado de 53 millones de euros, la reticencia de la inmobiliaria a dotar esos préstamos de garantías suficientes dio al traste con la operación. La fuerte política de desinversión realizada en los últimos meses para aminorar los 4.000 millones de deuda que llegó a registrar en el 2007 la dejó sin sus principales activos, en los que más interesada podría estar la banca, según reconocieron ayer fuentes financieras presentes en la negociación con Nozar.
A esto se unió el rechazo frontal que, según esas mismas fuentes, entidades como Unicaja o Caja Granada mantuvieron desde un principio la pretensión de Nozaleda de obtener más financiación. «Había un claro interés de los grandes acreedores -BBVA, Popular, Caja Madrid, Sabadell o La Caixa- por salvar Nozar, pero otras entidades mantuvieron estrategias diferentes y no apoyaron la operación», señalan. Nozar pedía una quita sobre la deuda de hasta el 50% además de un período de carencia de dos años para la amortización.
El grupo de acreedores de la inmobiliaria está liderado por el Royal Bank of Scotland, con una deuda cercana a los 100 millones de euros, y en él figuran también Caixa Galicia y el Banco Pastor, empresarios del ladrillo como Luis Portillo y Enrique Bañuelos y Hacienda.
Sobre los efectos que podría tener la caída de la inmobiliaria sobre sus balances, fuentes financieras señalaron a La Voz que ya han provisionado los créditos concedidos a Nozar de forma voluntaria, anticipándose a la mora.
Tercer proceso
La solicitud de concurso presentada ayer (en la que además de la matriz Nozar se incluye también la filial Lena Construcciones) es la tercera que encara la inmobiliaria, aunque la primera con carácter voluntario. Las dos anteriores fueron instadas por una firma acreedora, Avalatransa, y ambas fueron desestimadas por el magistrado del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid Pedro Gómez. Justo una semana después de que este desestimara la última demanda del acreedor, por entender que Nozar no había incumplido con sus obligaciones, la inmobiliaria volvió al juzgado a declarar su insolvencia.
Desde la compañía sostienen que ese enfrentamiento judicial con Avalatransa debilitó seriamente la posición negociadora de Nozar con su sindicato de bancos y frustró la refinanciación. La inmobiliaria cerró el 2008 con unas pérdidas de 190 millones por las provisiones que se vio obligada a realizar por la pérdida de valor de sus inversiones bursátiles en las promotoras Afirma, Aisa y Colonial.