El grupo alimentario gallego ganó 10 millones de euros hasta junio y aumentó su facturación un 9,4%
28 ago 2009 . Actualizado a las 09:31 h.El grupo alimentario gallego Pescanova continúa capeando la crisis con soltura. Hasta el pasado mes de junio, la compañía que preside Manuel Fernández de Sousa facturó 548,5 millones de euros, un 9,4% más que en el mismo período del 2008, y obtuvo un beneficio neto de 10 millones de euros, un 11,1% por encima del resultado del año anterior, según las cuentas presentadas ayer ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La cotización de sus acciones han acompañado el resultado operativo de la firma, con un beneficio por título de 0,78 euros, frente a los 0,69 registrados en el primer semestre del ejercicio pasado.
Pescanova ya finalizó el año pasado con un beneficio neto de 25,7 millones de euros, lo que representó un incremento del 3% respecto a las cifras del 2007.
En el primer trecho del 2009, de acuerdo con las cifras publicadas por la CNMV, la empresa obtuvo un resultado de explotación de 30,6 millones de euros (un 8,1% más que hace un año), con una dotación para amortizaciones de 22,4 millones de euros, un 17% más por encima de los consignado en el ejercicio anterior.
En la nota remitida al regulador bursátil, Pescanova atribuye este resultado al mantenimiento de las cuotas de pesca; al despegue de los cultivos marinos en sus especies básicas, como el salmón, el rodaballo y el langostino; y al éxito de las inversiones comerciales emprendidas en mercados exteriores claves como Europa, Estados Unidos o Japón.
Pescanova maneja anualmente más de 210.000 toneladas de pescado de extracción salvaje y por encima de 80.000 toneladas de acuicultura. Su plan estratégico plantea mantener la pesca extractiva en ese nivel y aumentar la cuota de acuicultura por encima de las 200.000 toneladas en tres años.
Pescanova ha dado por concluidas sus grandes inversiones previstas en los últimos años y afronta el período de recesión económica internacional sin la necesidad de acometer a corto plazo grandes proyectos. La última gran inversión, de casi 164 millones de euros, se realizó en el municipio luso de Mira, donde inauguró este año la mayor granja de rodaballo del mundo, con capacidad para cerca de 15.000 toneladas anuales a pleno rendimiento.
Un año antes, el grupo abrió en Nicaragua la mayor planta de langostino de Occidente, con capacidad para procesar 30.000 toneladas anuales. En Galicia, donde amplió la granja de rodaballo en Xove (para producir 3.500 toneladas al año), continúa pendiente de que la Xunta desbloquee el proyecto de rodaballo en Cabo Touriñán.
En el 2006, Pescanova absorbió al grupo francés Seabel SAS, propietario de Krustanord, para reforzar su posición comercial en Portugal, Italia, Grecia, Japón y Polonia. Y en el 2007 apuntaló su mercado español con la compra de Fricatamar en Valencia, comunidad donde ya era propietaria de Congepesca y Pescafina. Ese mismo año adquirió la comercializadora estadounidense Ladex.